Joaquín estaba acostado sobre la cama incapaz de creer que pudiera estar embarazada. El esperaba pacientemente, mientras él había ido a la farmacia a comprar una prueba de embarazo. Al menos se podía reconfortar de que Emilio nunca la iba a dejar solo con su hijo... si es que estaba embarazado.
Pero se preguntó cómo reaccionaría él cuando le dijera que la única manera por la que él tendría un hijo es porque estaría casado. ¿Se molestaría él si le dijera algo que tuviera que ver con matrimonio o accedería solicito? Y si accedía, ¿lo haría por el o por el bebé?
Claro que todas las preguntas que tuvieran eran de doble filo. Realmente Emilio no iba a poder darle una respuesta que le satisficiera completamente. Pero sabía que un bebé necesitaba a sus dos padres, ellos tenían que estar ahí para él.
Un ruido proveniente de la sala le avisó que Emilio había llegado. La puerta de la habitación no tardó en abrirse.
Emilio estaba un poco tenso, aunque trataba de demostrar lo contrario, no quería que Joaquín se estresara. La sorpresa de que el podría estar embarazado lo tomó desprevenido. Nunca se había esperado algo así. Claro que quería ser padre, pero dentro de algunos años, y con alann, el hombre con el que tenía planeado casarse.
No pudo evitar sonreír, después de que Joaquín se metió al baño a hacerse la prueba, cuando recordó que le dijo a Diego que no quería tener nada que ver con hombres después de Alann . Y luego apareció Joaquín, moviendo su mundo por completo, volviéndolo un completo romántico, porque estaba de más decir que a alann jamás lo había tratado como trataba a Joaquín. Ciertamente él conseguía respetar las normas y reglas de cada lugar, pero Joaquín era un respiro en su vida.
Y ahora lo iba a hacer padre. Le sorprendió que esto no le disgustaba en lo más mínimo; cuando alguien le hacía algún comentario sobre niños él siempre se molestaba y respondería que ellos ya vendrían más adelante, no esperaba tener un bebé fruto de una aventura. No. No era una aventura, Joaquín y él tenían algo más que una aventura. Algo más profundo y...
La puerta del baño se abrió sacándolo de sus pensamientos. Miró a Joaquín ella estaba más calmado.
- ¿Y...? - fue lo único que se le ocurrió preguntar.
- Tenemos que esperar cinco minutos a que dé el resultado. Si es positivo no hay ninguna duda, estoy embarazado.
- Ahora que no nos queda más remedio que esperar, dime qué piensas.
El sonrió, aunque Emilio no pudo decidir si era una sonrisa condescendiente o para tratar de ocultar su tristeza. - Un bebé no estaba dentro de nuestro acuerdo.
- Lo sé. Yo estoy igual de sorprendido que tú. Si estás embarazado ¿Qué quieres hacer? Digas lo que digas, yo te apoyo.
- ¿Crees que quiero abortar?
- Francamente espero que no optes por esa opción, pero es tu cuerpo a fin de cuentas.
- No voy a abortar, en eso estamos de acuerdo.
-... pero... – Emilio se volvió a anticipar a él.
- Pero no me gustaría que mi hijo naciera fuera del matrimonio. Sé que puede sonar anticuado, pero un niño necesita a sus padres, juntos.
Emilio podía ver claramente la tensión que se acumulaba en los hombros de Joaquín, y a pesar de lo serio que era el tema y las circunstancias no pudo evitar decir: - ¿Es eso una propuesta de matrimonio?
- ¿Qué? No. Yo no...
- Tranquilo , era solo una broma para que te relajaras. ¿Crees que ya esté el resultado?
Joaquín fue directamente al baño donde había dejado la prueba, y regresó con ella donde Emilio. Se quedaron frente a frente en completo silencio hasta que el vio el resultado.
Soltó el aire lentamente.
- ¿Eso es un sí? - preguntó el impaciente.
- No, la prueba dice que no estoy embarazado- dijo con la mirada clavada en la prueba.
Entonces fue el turno de Emilio para soltar el aire.
- Eso es... decepcionante.
El uso de la palabra decepcionante hizo que Joaquín lo mirara rápidamente a los ojos.
- Ya me había hecho a la idea de ser padre - dijo encogiéndose de hombros. Joaquín no había pensado que él se lo iba a tomar tan bien. - Ya hasta me había puesto a pensar en el nombre de nuestra hija.
- ¿Hija? También pudo ser un niño.
- Sí, pero yo hubiera preferido una linda niña, igual de bella que su madre.
- ¿Y qué vamos a hacer ahora, Emilio?
- Podríamos empezar a usar algún anticonceptivo, o seguir como hasta ahora, o terminar la relación, pero Dios sabe que de ninguna manera quisiera que optaras por la tercera opción, así que qué me dices. Anticonceptivos o seguimos igual.
- Creo que será mejor usar algún anticonceptivo, si no quieres terminar conmigo frente a un altar.
Emilio se acercó a él para abrazarlo besarlo. - Oh, Joaquín , cortas con mi única fantasía antes de que empiece a tenerla.
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Seduciendo a un Caballero (adaptación) Emiliaco
RomantikaPara todos Emilio tenía una vida perfecta, no le hacía falta nada. Tenía una exitosa carrera, una casa increíble, un carro último modelo y un novio hermoso. ¿Qué más podía pedir? En pocas palabras era un caballero perfecto. Hasta que un día antes de...
