Sus piernas tiemblan después sentir la cercanía de Beny, su aliento caliente cerca de su nuca erizando cada vello ha dejado huella. Su corazón brinca acelerado después de su partida. Su pulso aumentó cuando se supo poseída, pudo dejarse llevar hasta donde él quisiera la tuvo bajo su poder, esperaba desde hace años este instante para perderse en sus brazos. Aun siente fresco el roce de su boca y la humedad de su saliva. Fue como su imaginación dictó por mucho tiempo, pero las circunstancias son cambiantes en la realidad. No es como en sus sueños, Beny hace una propuesta que la degrada ante la imagen que tiene de sí misma. Su asquerosa propuesta la convierte en una vil mercancía de cambio para el hombre que ama; para todos lo es cuando piensa a profundidad en su postura.
No hay poder sin obligación, le piden renunciar a mucho a cambio de tan poco. La mujer más poderosa de la galaxia cuando asuma el imperio, pero solitaria con un posible consorte cínico que hará gala de patanería manteniendo de amante a su hermana menor; obligada a ser madre de su hijo ¿Qué clase de mujer poderosa es? Ninguna si no puede decidir por ella.
Podría aceptar la propuesta, sin embargo, no es lo que desea. Ama a Beny y sin dudarlo complacería cualquiera de sus peticiones, si solo él la amara de vuelta. No es capaz de engañarse eso jamás paso ni pasara después de tener a su hermana, que es más joven, más hermosa y por mucho más sociable y extrovertida que ella, su personalidad fresca contrasta mucho con la suya situación que la tiene en desventaja desde siempre. Virtudes que enamoraron a Beny alejándola de ella; si en algo es clara es que nada puede traspasar su dignidad.
Recupera el aliento después de la reflexión sobre la propuesta con una respuesta concisa. No.
"me siento como cuando tenía trece años"
Brianna recuerda ese capítulo en sus vidas. No siempre Beny fue distante con ella, existe un tiempo pasado en el que solían jugar juntos, podían compartir en convivencias adolescentes eran amigos casi hermanos; el tiempo y responsabilidades poco a poco los fue separando en intereses y deseos.
Brendol era inseparable de Beny, juntos se encontraban en las travesuras, en sus primeras salidas de la Supremacía y enfrentaban los regaños de sus días de desenfreno al volver de sitios que nunca mencionaron. Volvían y bajo los interrogatorios de sus madres Beny no podía contener la sonrisa torcida y maliciosa que anunciaba la victoria de su fechoría cumplida, aun jurando a su madre no volver a hacerlo. El hermano gemelo de Brianna guardaba el misterio de sus escapes con una lealtad irrompible aun con ella sostenía el silencio sin traicionar su amistad con Beny.
Eran otros tiempos, otros días cuando Beny le sonreía, cuando era un chico orejón que tímidamente le tomaba un dedo por debajo de la mesa cuando se sentaban juntos en las cenas y reuniones desde entonces ya lo amaba. Eran todavía unos niños cuando él le confeso su amor y ella calló sin responder, su rubor lo hizo a cambio, si Beny era tímido ella lo fue más. Incapaz de hablar Brianna solo podía sonrojarse y bajar los ojos.
Tenían trece años cuando Beny se atrevió a dar un beso inocente, uno puro que no fue más allá de un toque lleno de torpeza y que aun así lo hizo sentir un ganador. Estaban a mitad de un juego, Brendol fue por algunas bebidas para todos cuando Beny aprovecho el momento. Miro a la chica que también lo observaba. Tomo su mano y un beso rápido fue todo cuando el general Hux los descubre. Alegando con gritos y reclamos a la conducta de Brianna. Intimidando a los dos –no es un comportamiento que se espera de ti- reprendió a su hija, todavía lo recuerda justo en este instante después de la partida de Beny.
Beny buscaba la oportunidad de un instante a solas, fue su amor en la infancia y en su primera juventud. Todo cambio cuando comenzaron a crecer y asumir concientemente la preparación para sus papeles en el futuro. Ella lo amaba con discreción, callada después de ser reprendida por su padre –ya habrá tiempo para eso- siempre menciono Hux. Entonces Brianna se ajustó al estricto protocolo que fue enseñado por las mejores institutrices que dictaban cual era el comportamiento adecuado para alguien de su posición futura, mucha apariencia, control sobre lo que demuestra y cualquier emoción buena o mala reservarla para sufrirla en privado. A la vez que la preparaban en política, economía, derecho galáctico aunado a preparación de etiqueta y protocolos, a lo único que se negó Hux en instruirla fue en entrenamiento militar, su hija era demasiado frágil para ello, pensaba fortalecerla en su temperamento y carácter, para la fuerza física estaba su gemelo y Beny su futuro consorte que habilidades militares les sobran.
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DOS ESTRELLAS
RomanceVERSIÓN CORREGIDA Y AUMENTADA La vida da siempre mas oportunidades de hacerlo de nuevo Rey se reencuentra con Ben, mucho cambio desde la ultima vez que lo vio, es el mismo pero con nueva historia en la que ella no esta presente. ADVERTENCIAS: drama...
