capítulo 93

138 9 37
                                        

Mira a una mujer que está a punto de las lágrimas, es Brianna que se cae con los codos y las manos en la cabeza sobre la mesa donde estudia. —no puedo sola — murmura afligida. —¿Dónde estás Ben? ¿Por qué debo hacerlo sola?

En su meditación diaria es la imagen que se repite, la fuerza le muestra una escena intima de Brianna, una que a nadie demuestra donde ella tiene miedo. Donde no se cree capaz de asumir el imperio y dirigirlo con éxito. Brianna es una estudiosa de la política, conoce de sobra los riesgos de asumir el trono en solitario, conlleva el riesgo de guerra, querrán derrocarla y sin el respaldo de su contraparte no será un reto fácil. Tiene la facción de su padre de su lado, pero no duda que existen intereses que puede aflorar en cuanto ella deba gobernar. La facción de Kylo se reserva pues él todavía no revela que ascenderá en solitario y la ha nombrado sucesora. Todos creen que Beny volverá en breve para asumir su cargo, todos excepto la familia que conoce las causas de su desaparición.

Abre los ojos con asombro, ella lo invoca y la fuerza le muestra sus deseos.

*

En el viaje hacia ese sector de la galaxia, desconocido en los mapas, sabe que la expansión del imperio es en la búsqueda de recursos que despiertan la ambición de muchos. Han colonizado y conquistado del puño de Cade, planetas y sistemas ricos y jamás explorados, la falta de civilización y tecnología deja en situación vulnerable a los habitantes que se rinden o son dominados; para Brianna lo segundo le causa insatisfacción, aunque sabe que es necesario. A cambio entregan sistemas sanitarios y de salud, tecnología y ciencia que favorecen a los habitantes. Todo es para sostener un sistema hambriento de recursos naturales, sobre todo en el núcleo donde más voraz es la civilización. Descubre que el gobierno es una forma de servilismo con mascara de lujo y omnipotencia. Alguien siempre estará subyugado y otros gozan los beneficios, es un ciclo que no puede romperse, de hacerlo como proponen otras ideologías, la galaxia va directo al caos. Ni la democracia se salva con su corriente altamente capitalista y más consumidora, en ellos no caben lo límites para devorar recursos, la causa de la desigualdad tan grande vista en el borde; y es donde se encuentra el lado vulnerable del imperio que con esfuerzos apenas si logra satisfacer necesidades básicas de los habitantes, descuidando a grandes sectores.

El imperio necesita de la iniciativa privada que mueve grandes capitales, haciendo un flujo constante de recursos que circulan por la galaxia. Quien domina los medios de producción domina en verdad a la galaxia, solo han sido frenados por la injerencia del imperio en el sistema bancario. Al final el plan de Kylo en tomar Munnillinst fue un logro a medias. Todavía dependen de esos grandes industriales para hacer girar la economía en grandes cantidades, pues sin ellos no habría oportunidades de crecimiento. Al final es un ciclo interminable, imposible de romper por mas intenciones altruistas y de cooperación se tengan. Así lo descubrió Rey años atrás, así lo ha visto Brianna en sus estudios.

La impotencia la hace presa ¿Cómo continuar? Si Kylo lo ha hecho a base de fuerza, violencia que contrarresta con el altruismo de Rey. Lo malo del imperio lo entrega en una sola dosis, en cuanto lo bueno a cuentagotas que parece que son mayores las acciones de bondad, lo oscuro del imperio se muestra como necesario al ser menos frecuente, al menos para la opinión popular que en general se muestra conforme con su sistema de gobierno. Es en la iniciativa privada donde abundad las inconformidades, pues no pueden dominar el sistema financiero a modo.

Todavía los emperadores no la han llamado para iniciar la transición, pero no duda que será en breve y previendo todo, ella se ha dado la tarea de estudiar dándose golpes contra el muro al llegar a estudiar los sistemas de defensa, fuerza y toda la organización militar columna vertebral del imperio. Brianna llega al punto de la desesperación ante el miedo al futuro, tanto que se lamenta en soledad y reclama a un Beny imaginario.

DOS ESTRELLASDonde viven las historias. Descúbrelo ahora