Ginny miraba con nostalgia a los padres de Hermione, extrañaba mucho a los suyos, pero a pesar que nunca la señalaron por su decisión de casarse con Blaise, no tuvieron la oportunidad de conocerlo más.
Blaise noto su tristeza y se acercó a abrazarla por detrás, mi pelirroja, te amo y haría cualquier cosa por verte feliz, ¿lo sabes, cierto?
-¡Sí, bombón! - susurro, pero no puedo evitar extrañarlos.
De repente, la chimenea se encendió, y de entre las llamas verdes aparecieron Molly y Arthur Weasley, dibujando una sonrisa de agradecimiento en el rostro de algunas personas.
George y Ginny corrieron a su encuentro. Molly besaba y abrazaba a sus hijos, luego fue el turno de Arthur, quien luego de abrazarlos, los miraba con orgullo, ¡Que hermosa, estás hija! ¡Y tú estas muy apuesto y feliz, hijo!
-¡Papá, te presentaré a la causa de mi felicidad! - exclamó George emocionado guiandolo hacía su esposa, Daphne.
La rubia acariciaba su vientre apenas abultado, Arthur la miraba con adoración y orgullo.
Blaise se acercó a ambas mujeres, que se abrazaban llorando de felicidad, bienvenida Sra. Weasley - saludó formal.
-Nada de la Sra. Weasley, Blaise - reto Molly, yo soy tu suegra, eres mi único yerno y estoy muy orgullosa de ti - he escuchado mucho sobre ti y tu gran corazón.
-No era nadie, antes de conocer a mi pelirroja de fuego, suegra, ella saca lo mejor de mi, la amo - gracias por todo.
Cissa y Molly se abrazaron como viejas amigas, juntas fueron hacia las cocinas a inspeccionar la cena. La regordeta mujer no pudo evitar utilizar sus hechizos de cocina, sabía que todos lo agradecerán después.
Los elfos comenzaron a servir la cena, mientras Cissa acompañaba a Molly al jardín para que salude a sus nietos.
Alexander y Kassy si veían con frecuencia a sus abuelos, Charly y Percy eran sus padrinos.
Rose y Hugo con la educación que los caracterizaba, se alejaron de sus abuelitos Granger, para saludar a los Weasley. Quienes también los saludaron efusivamente.
La cena fue muy divertida. las bromas de los jóvenes llenaban el lugar de risas y algarabía.
Algunos adultos notaron las miradas de amor entre Pan y Fred II, sonreían enternecidos para luego mirar a Theo con burla.
Nadie se atrevía a molestar directamente al serio jefe de los Inefables, solo cierto rubio se creía capaz.
Draco empezó con su miradita burlona, y su juego de ojos al puro estilo… "Enojado, Potter" pero Harry sólo río al recordar su época estudiantil.
Theo que por fin se había dado cuenta de las miraditas de los demás, ya fastidiado preguntó - ¿Qué está pasando aquí? ¿Por qué me miran así? Y tú, Draco deja de hacer eso que me pones nervioso, ¡madura por Merlín!
-Yo madurare, te lo prometo - afirmó, pero dime tú qué opinas si en un futuro tendrás nietos pelirrojos corriendo por tu Mansión, me corrijo… pelirrojos y bromistas, no quiero imaginar que tan terribles serán.
-¿Qué? - preguntó el misántropo sorprendido ¿de qué estás hablando? E inmediatamente posó sus ojos en su hija y pudo notar su sonrisa nerviosa y los mismos ojitos soñadores que su Luna ponía antes darle a él todo su amor, dirigidos hacia cierto pelirrojo.
Éste al notar las miradas oscuras de su suegro se puso muy nervioso, un sudor frío le recorrió la espalda.
Daphne tomó su mano para darle valor más acercándose a su oído susurró… te aconsejo que después de la cena, hables con Theo y le pidas permiso para salir con su hija - sí mamá, respondió Fred II, un poco más tranquilo.
Terminada la cena, los platos desaparecieron, uno a uno se fueron levantando para ir al salón donde estaba el hermoso árbol navideño, lleno de hermosos regalos.
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Eternal Flame
FanfictionHan pasado 20 años desde que la vio por última vez, ahora como profesor de Pociones en Hogwarts, requiere la presencia de las representantes de 2 de sus estudiantes, por una falta que a pesar de no considerarse tan grave para los jóvenes, requiere i...
