Capítulo # 57

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George se levantó muy temprano, debía tomar un baño para despejar su mente, ya que estaba preparando un nuevo invento, que de seguro se vendería como pan caliente en su almacén de bromas.

Tan absorto estaba en sus locuras, que no vio que cierta rubia menudita se metía a la ducha atrás de él y le pasaba las manos por las caderas.

El pelirrojo al sentir la suave piel de su mujer se volteó y le sonrió pícaramente, no dijeron nada, no había necesidad.

Él la levantó como si fuera una pluma, Daphne cruzó sus piernas alrededor de la cintura de su marido.

George se sentó en la tina, giró a su mujer para que esta quedara a horcajadas de él.

Así mientras él la besaba y acariciaba sus pequeños pechos, peñiscando cada tanto sus pezones ya endurecidos, Daphne  acomodó su empalmado miembro que pedía atención en su entrada mojada y deseosa. Se amaron, mordiendo y acariciando sus partes sensibles sin ningún pudor.

Después de recibir las deliciosas atenciones de su esposa, George se esmero en enjabonar y perfumar a su mujer, la seco y juntos fueron a su habitación a vestirse. Saliendo a los pocos minutos tomados de la mano hacia el comedor para desayunar.

Daphne despidió a su marido con un beso y lo vio desaparecer tras las llamas verdes de la chimenea. Suspiró enamorada para luego dirigirse al jardín, debía podar sus rosas, como ya era su costumbre cada dos semanas.

Harry Potter luchaba para anudarse la corbata frente al espejo, desesperado porque no lo conseguía, llamó a su mujer

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Harry Potter luchaba para anudarse la corbata frente al espejo, desesperado porque no lo conseguía, llamó a su mujer...

-Pan ¿Puedes por favor venir a ayudarme con la corbata? - preguntó Harry haciendo pucheros.

Su esposa lo giró para ayudarlo, pero el niño que vivió no perdió el tiempo, ella estaba concentrada en el nudo y él en jugar con su escote.

- ¡Potter quédate quieto, por favor! - exclamó muy excitada la pelinegra - deja de acariciarme los pechos.

- ¡Oh Pan! - respondió su esposo ansioso - es que tú sabes que este babydoll me vuelve loco - no puedo parar de tocarte.

- ¿Ey por Godric? - grito Albus avergonzado ¿qué no hay respeto en esta casa o que? - ustedes siempre se están besando o acariciando como dos pubertos enamorados.

- Me siento como si aún estuviera en Hogwarts y compartiera cuarto con el calenturiento de James - refutó Albus molesto - ya sé de quien lo heredó.

- Te estoy oyendo - gritó James desde su habitación - yo no tengo la culpa que seas un aburrido y no te gusten las mujeres.

- Si me gustan - rebatio molesto su hermano, solo que yo busco enamorarme, tener una familia - no un harem como tú.

- ¡Basta! - exclamó Harry molesto paren de pelearse los dos de una buena vez - si su madre y yo nos amamos deberían darles felicidad y no ser egoístas.

James se acercó a su padre y lo abrazo - Papá no te enojes con nosotros -  estamos jugando, solo les pedimos que cierren la puerta.

Harry entró a su habitación cerrando la puerta atrás de él y así terminar de vestirse. Una vez listo se despidió de su esposa y junto a James entraron a la chimenea para dirigirse al Ministerio.

Pansy se terminó de arreglar, tomó polvos flu y dijo - Mansión Weasley - Greengass.

Al llegar fue recibida por Tamy, la elfina de Daphne, quien muy solicita la guió al jardín.

Pansy avanzó sola llevándose una gran sorpresa al ver a su amiga desmayada, se arrodilló y como pudo la levantó recostandola sobre su pecho... Daphne, vamos despierta - susurró.

Desesperada tomó su varita para llevarla a su habitación, como pudo la recostó en su cama, levantó su varita - Espectum Patronus - dijo y de esta salió una cierva que revoloteaba a su alrededor... Busca a George y dile que su esposa se desmayo.

No había pasado ni 10 minutos, que George entró corriendo y atrás de él venía el medimago de la familia, Richard Thompson.

- Mejor salgo - dijo Pan avergonzada.

- No es necesario, señora Potter - aseguró el medimago - sólo haré un par de diagnosticos con mi varita para descartar posibles enfermedades.



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