Capítulo # 45

1.6K 158 14
                                        

En otro lado de Londres, más específicamente en el Grand London Stadium, Ron estaba en práctica de Quiddicht, como guardian, su labor era evitar que la blumber contraria entrará en su arco.

Se movía con destreza, con el pasar de los años había madurado y su técnica con él.

De repente vio llegar a su novia, y ésta en vez de subir al palco para apreciar mejor sus jugadas entró a los camerinos de los Chudley Cannons.

Su actitud confundió a Ron, pero este sacudió cualquier mal pensamiento para no perder la concentración.

Amanda Fletcher era una arpía en todo el sentido de la palabra. Llegó levantó ligeramente su falda y se sentó en una de las bancas para esperar a uno de sus amantes.

Jonathan Davis entró unos minutos después, estaba enojado y lo único que quería era causarle un gran dolor a la zorra, ya que se había enterado que vivía con Ron Weasley.

- ¿Qué haces aquí, zorra? - le espetó Davis - que nuestro guardián no te calienta bien las sábanas.

- ¡Por favor, deja tus estúpidos celos! - exclamó Amanda - no te queda para nada hacerme escénitas de macho herido - te recuerdo que te pedí vivir juntos y me rechazaste.

- ¡Claro que si! - exclamó Davis - con tu reputa... cion ningún Mago cuerdo viviría contigo

- Pues ya ves, si existe - refutó Amanda - se llama Ron Weasley.

- Pobre estúpido, lo superó la fama y se cree especial - aseguró Davis - pero a quien te mueres por tener en tu cama, nunca lo tendrás.

- ¿Así... Y según tú quien es ese? - cuestionó Amanda aburrida frunciendo la boca.

- El príncipe de las Serpientes, Draco Malfoy - dijo Davis - se que te echó junto a su madre del Caldero Chorreante - ahora tú y tu novio son considerados indeseables.

- Bueno como veo que estas "herido" me voy - dijo Amanda arrogante - iré a ver a mi novio en su práctica, para luego revolcarnos en algún bonito hotel de Londres ¡adiós!

- Tú te vas cuando yo quiera - gritó Davis sujetandola del brazo, la arrastró hacia uno de los mezones, levantó su falda y vio que no cargaba bragas - rio con burla - se bajó el pantalón hasta las rodillas y la penetro con dureza haciéndola gritar en el camino.

Davis la tomó como la zorra que era, no hubo besos ni ambrosías tiernas, al contrario fue sexo duro y tosco.

Luego la giró penetrandola por detrás, para derramar su simiente en ella. Una vez saciado hizo un hechizo de limpieza, se subió el pantalón del equipo y salió de allí sin mirar atrás.

Amanda se levantó con gruesas lágrimas rodando por sus blancas mejillas, nunca nadie la había humillado de esa manera.

Ella tuvo dos amores en su vida y ninguno le dio el amor que tanto soñó, así que decidió vivir su vida como ella quisiera.

Jonathan Davis fue su primer hombre, se llevó su virginidad a la tierna edad de 15 años, con él aprendió todo sobre el sexo y más.

Cuando terminó el colegio pensó que le pediría matrimonio, pero no lo hizo, sino que decidió irse a estudiar a América, la carrera de Leyes Mágicas por decisión de su padre, pero Davis cometió un error y al regresar lo llamaron del equipo, ya que conocían su fama como buscador en Slytherin, aceptó de inmediato, se hizo famoso y se olvidó de su novia del colegio.

Poco o nada le importó o eso decía ella cuando se enteró de su regreso.

Eternal FlameDonde viven las historias. Descúbrelo ahora