Han pasado 20 años desde que la vio por última vez, ahora como profesor de Pociones en Hogwarts, requiere la presencia de las representantes de 2 de sus estudiantes, por una falta que a pesar de no
considerarse tan grave para los jóvenes, requiere i...
En tanto en la Torre Malfoy, Narcisa personalmente recibía a sus amigas, del Círculo Rojo y Verde.
Ginny, Luna, Hanna, Daphne y por último Pansy, quien la tomó del brazo para entrar juntas admiraban maravilladas la decoración Navideña de la Torre y el árbol decorado con los adornos más exquisitos.
- ¡Qué hermosa decoración! - exclamó Ginebra embobado, pero algo inusual llamó su atención y acercándose para admirar más de cerca preguntó ¿Qué encantamiento utilizó para la sincronizacion de estas pequeñas luces?
- Ninguno a decir verdad - Narcisa respondió enigmática - compre estas lucecitas en el lado muggle, Minerva me llevó a un colorido lugar similar a la calle Diagon, pero más pequeño, no recuerdo su nombre, pero era algo así como un centro de negocios.
- ¿Será un mall o centro comercial? - preguntó Daphne dudosa - George me llevó a uno en Nueva York, hay muchos locales, de todos los tamaños y venden de todo. Los Muggles son muy ingeniosos.
- Sí, sí ese mismo - confirmó la rubia, espero que no les moleste que haya invitado a Minerva.
- No nos molesta, Narcisa y gracias por preocuparte. La rubia como buena anfitriona las guió hacia la mesa para que degusten los pastelitos y canapés.
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Cuatro hombres se aparecían muy risueños por la calle diagon e iban discutiendo, porque no se decidían a donde mismo ir.
- Yo propongo tomar cerveza de Mantequilla en el Caldero Chorreante - aseveró Harry liderando el grupo y de paso acompañamos a Neville.
- ¿Y por qué no whiskies de fuego, Potter? - cuestionó Blaise con una sonrisa maliciosa ¿o temes que Pansy te mate si llegas ebrio a casa?
- El hombre de la casa soy yo - refutó el niño que vivió serio - nadie puede matarme si me relajo un poco, te recuerdo que Ginny tiene peor carácter que mi mujer.
Ambos hombres se lanzaban miradas asesinas, Theo suspiró y como pudo se metió en medio de esos dos. George miraba la escena divertido - yo quiero una copa napolitana - dijo sonriendo como niño pequeño.
Los tres hombres se voltearon a ver la divertida expresión del pelirrojo... ni Daphne ha podido madurar a este loco - murmuró Theo rodando los ojos.
- Eres aburrido, Nott - rebatió George, la próxima vez tú te quedas con las damas y yo invitaré a Lunita.
- No se te ocurra - gruñó celoso el misántropo. Ahora fue el turno de Blaise de pararse más cerca de su amigo, no vaya a haber un duelo de caballeros.
Harry miraba de un lado al otro, olía problemas en el aire, sus sentidos se agudizaron, Theo que tenía mejor vista que Potter alcanzó a ver a Ron con una actitud sospechosa. Siguió el hilo de su mirada, debía investigar que tramaba, su sorpresa fue mayor al llegar al lugar y notar que en la heladería estaban Draco y Hermione.
- Bueno creo que si quiero un helado, después de todo hace algo de calor - dijo Theo abriendo la puerta del local.
¿Calor? - cuestionaron los demás al unísono, pero si está helado - murmuró Blaise mientras seguía detrás de él.
Louis suspiró aliviado al ver a los jefes de los Aurores e Inefables del Ministerio, en su establecimiento. El mismo se acercó a atenderlos ¿Les gusta algo en particular a los señores? - preguntó
- Bueno ya que lo pregunta... Yo quiero una copa metropolitana, con barquillos y jarabe de chocolate, por favor - pidió George.
- Supe por el Quisquilloso, que ahora también vende capuchinos con porciones de tartas de exquisitos sabores - consultó Blaise
- Así es Mr. Zabini - confirmó Louis ¿le gustaría el especial... capuchino con crema extra y una rebanada de pastel de nuez con frutos del bosque?
- Si por favor
Theo le paso el vistoso menú a Harry girando la cabeza, clara seña entre ellos, cuando percibían problemas.
Harry tiró la cartilla a propósito, se levantó para recogerla y vio a Ron con el ceño fruncido mirando al lugar. Observó a los presentes hasta que dio con sus amigos, quienes reían muy divertidos, jugando con su helado parecían dos adolescentes. Harry sonrió. Ya los saludarla después.