ADRIEN
Salí de la cita con mi psicóloga, quién me ayuda a sobrellevar todo lo que me está sucediendo y todo lo que me agobia.
—Mira Adri, no quiero que te asustes, ¿vale? Pero quiero que visites a este médico, es un buen amigo mío y quizá nos pueda ayudar un poco más con tu situación.
Acabo de llegar a la cita que arreglé con el Doctor Morales, el neurólogo más respetado que tenemos en la ciudad. Tuve que realizarme una tomografía cerebral para que analizaran un poco mi interior y lo que encontraron allí no fue para nada bueno.
—Todo indica que tienes un pequeño coagulo en tu hemisferio izquierdo —me dice indicando la lámina frente a él—. Eso debe ser lo que te imposibilita recordar.
— ¿Es muy grave doctor? —mamá comenzó a preocuparse, y yo igual, pero debía tranquilizarla.
—Por suerte podremos operarlo y quitarlo... —hace una pausa y me empiezo a estresar—. Podría tener secuelas graves... pero es la mejor opción.
Eso me hizo perderme en mi mundo, no tengo miedo de la operación, mi miedo más grande es no poder estar más con mis amigos, no poder cuidar más de mamá, no recordar completamente a Josh, no poder vivir mi vida. Le tengo miedo a la muerte.
Escucho muy pocas cosas de lo que habla mi madre, la escucho lejana, con eco, no puedo concentrarme en otra cosa que no sean esos pensamientos, puedo sentir una lagrima pequeña recorrer mi mejilla, mi madre me la quita y eso me devuelve a la realidad.
—Hay un centro muy bueno en una ciudad a unas horas de aquí, también cuenta con un centro de rehabilitación y todas las ayudas que él podría necesitar.
— ¿Cuándo debería irse doctor?
—Si ustedes aceptan, podría hacer unas llamadas y la próxima semana ya estaría instalado allí.
—Tiene algo más de información que necesite saber.
El doctor parece recordar algo y se acerca al cajón de su escritorio para sacar un folleto y se lo tiende a mamá. En él pude ver lo que pareciera ser un hospital de grandes dimensiones con doctores frente a él. El típico folleto informativo de un lugar que se presume de idílico.
Luego de eso salimos en dirección a casa, no reaccione en todo el viaje, mamá no dejaba de llorar, por un momento tuve miedo de que tuviésemos un accidente, pero pudo conducir bien a pesar de las lágrimas.
Llegamos a casa. Yo me quedé dentro del coche hasta que mamá dio la vuelta y golpeó el vidrio, solo en ese momento reaccioné y salí para entrar en casa. Me encerré en mi habitación y no quise salir más.
Me tiré sobre mi escritorio y me cubrí el rostro con mis manos, soltando todas las lágrimas que estaba conteniendo, solo puedo pensar en lo peor a partir de ahora, he avanzado mucho este último tiempo. esta noticia arruinó todos los planes que tenía para el futuro. Quizá sobreviva, pero no creo volver a ser el mismo.
Siento que dos brazos me rodean y me levanto rápidamente debido al miedo que eso me provoco y los vi a ellos, a mis amigos, sonriendo, parados frente a mí. Me limpio las lágrimas lo más rápido que puedo y me acerco a ellos.
— ¿Qu... qué están haciendo aquí?
Josh estaba a punto de hablar cuando me abalancé sobre él y lo abracé con todas mis fuerzas, y volví a descargar mis lagrimas sobre su pecho, pude sentir sus brazos acariciando mi espalda y mi cabello. Estiré mi brazo y tomé a Liv para sumarla a nuestro abrazo grupal, necesitaba sentir esta calidez hogareña, ellos son mi lugar.
—Darlene nos llamó —dice Liv en un tono sereno y calmado—. Dijo que necesitarías compañía, y aquí estamos.
—Gracias. Gracias. Gracias —dije abrazándolos más fuerte sin soltarlos, necesitaba esto de verdad.
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Extraño
RomanceJoshua estuvo enamorado toda su vida de su mejor amigo Adrien, pero el destino les impedirá obtener su libertad. ¿Qué harías Si el amor de tu vida se olvida de tí?
