JOSHUA
No puedo dormir, por más que lo intento no lo consigo, no dejo de pensar en las explicaciones que me dieron Adri y Livvie.
Aun no puedo creer cómo es que ella se acostó con él, siempre me dijo que no sentía nada y va y se revuelca, no me malinterpreten, no la odio, pero podría haberme dicho, no me hubiese enojado.
Adri está acostado a mi lado, lo siento moverse, al parecer tampoco puede dormir, pero no quiero hablar con él, no ahora.
Me levanto de la cama y voy al baño, me tiro un poco de agua a la cara, no creo dormir. Voy a la sala y abro la puerta para irme, necesito refrescar mi mente.
Al salir el cielo estaba nublado, la luna hacía su aparición por momentos, la única luz que tenía, aparte del farol de la calle que no dejaba de titilar, por momentos todo se quedaba a oscuras, con suerte podías ver el camino, lo más seguro es que llueva, se siente ese aroma a humedad que se da momentos previos a que suceda.
Salí de la casa de Adrien en dirección a la mía, sinceramente no puedo estar allí.
Las únicas compañías que tenía eran la luna llena, que desde pequeño me encanta, tengo una especie de obsesión con el cielo nocturno, la luna y las estrellas, simplemente me tienen enamorado. Y la penumbra, que desde hace un tiempo se volvió mi mejor amiga.
Todos aquellos momentos que no pude ver a la persona que más amo en el mundo, me lo pasaba dando paseos nocturnos, me despejaban, me relajaban. Aunque a veces tenía miedo de que Alejandro se apareciera y volviera hacerme algo, pero eso no los detuvo porque sabía que mientras me mantenga alejado de Adrien estaría tranquilo.
Sigo sin creer como es que fui tan tonto de dejarme manipular por esa bestia, supongo que solo no quería tener más problemas con él.
¡Maldita sea! Yo y mi maldito sentido común. En vez de pasar tiempo con Adri, tuve que tomar la decisión de alejarme para no sufrir más, solo para no molestar a Alejandro con mi existencia. Lo odio.
Lo único que tengo en la cabeza en estos momentos es la imagen de ellos dos haciéndolo, solo quiero llorar.
Me desvié del camino a casa, fui al lugar que suelo frecuentar en mis paseos, el lago. Suelo sentarme siempre en la misma banca desde hace años, la que mejor vista tiene del lago y el reflejo de la luna en él.
Lo sé, de noche es raro venir, pero es el lugar más tranquilo, exceptuando por las parejas en sus coches que vienen a besuquearse aquí, los envidio, ellos pueden tener la confianza de que nadie los va a juzgar.
¿Por qué no puedo tener esa libertad?
En el mundo actual en el que vivimos es cierto que hay más libertades, pero a pesar de eso, sigo con el miedo de cruzarme con personas como Alejandro que las tengamos aún, que no nos dejen vivir sanos y salvos.
Agradezco que este sea mi último año aquí, el próximo ya iré a la universidad y el saber que tendré que estar alejado de mis amigos me rompe el corazón, no quiero alejarme de ellos.
Ellos siempre han estado para mí, el recuerdo del "Por el trío, lo que sea" me hace sacar una sonrisa.
Sentado aquí puedo ver claro muchas cosas. No puedo estar enojado con ellos, son muchos años de amistad que no vale la pena perder, sé que si los necesito vendrán sin dudarlo.
Aquí sentado, viendo a la luna, lloro. Suelto todo lo que estaba conteniendo. Me engañó, me duele.
Llorar es lo único que me sana, liberar esas tensiones ayuda, lo que Olivia me hizo, lo de Alejandro, lo de él que aún no puedo olvidar. Siento ese peso de mi espalda disminuir.
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Extraño
RomansaJoshua estuvo enamorado toda su vida de su mejor amigo Adrien, pero el destino les impedirá obtener su libertad. ¿Qué harías Si el amor de tu vida se olvida de tí?
