Grace Sullivan:
Para cuando volví a despertarme Gustavo ya no estaba más junto a mí, cosa que me hizo sentir un poco de pánico en cuanto noté la presencia de mi jefe a escasos pasos de mí. Mismo que parecía estar tranquilo mientras leía una revista que, indudablemente, le pertenecía a mí buen amigo Gu.
Sin embargo, y a pesar de que fingía no darse cuenta de mi escrutinio hacia él, busqué algo que pudiera ayudarme a defenderme si en dado caso a él se le ocurría atacarme. Pero, si lo veíamos bien, quizás él no había venido hasta aquí solo para eso.
Digo, ¿Si no porqué razón me salvó antes? ¿Para matarme después? Lo dudaba. Así que solo me limité a verlo mientras me sentaba y colocaba una almohada detrás de mi espalda, tratando de estar lo más cómoda posible mientras veía como alzaba la vista para verme; sonriendo juguetonamente al hacerlo.
—Quién diría que aún en ese desastre que es podría verse… Bien —comentó, logrando que simplemente lo viera en lo que dejaba la revista sobre sus piernas—. Dígame, ¿Cómo se siente?
—Como una sobreviviente —dije, viendo que mi respuesta lo había descolocado por completo. Así que seguí hablando—. Su mundo y toda la mierda que tiene me han hecho una sobreviviente. Lo que pasó hace un día es la prueba de ello.
—Y entre esa mierda debo de estar yo —concluyó, y como era verdad, no dije nada. Por lo que él soltó una ligera risa antes de levantarse y meter ambas manos dentro de los bolsillos de su pantalón negro, haciéndome consciente de que parecía venir de una junta importante
¿De cuál? Ni idea. Pero estaba claro que eso parecía estar generando algún tipo de presión sobre él.
—Debería decir que su comentario no me afecta ni un poco, pero lo cierto es que sí lo hace —admitió, pero antes de que pudiera decir algo sobre ello, siguió hablando. Mostrándome nuevamente ese gesto que hacia con sus labios cuando había algo que quería decir, pero que, por alguna razón desconocida, se contenía para decirlo—. Estuve pensando mucho sobre lo que pasó debido a Miranda y, por más que lo piense, siento que la decisión debería de ser suya y no mía.
—¿A qué se refiere? —Cuestioné confusa, notando como su mirada parecía perder un poco de fuerza; al igual que su voz.
—Así realmente quiere seguir trabajando para mí o no. O, en todo caso, así en verdad quiere seguir con su estúpido plan y salir lastimada en el proceso.
—¿Acaso me está culpando nuevamente de algo? —Dije, notando como sus ojos me veían fijamente por un par de segundos.
Segundos que se sintieron eternos antes de oír su respuesta.
—Por supuesto que no la estoy acusando.
—Entonces me está amenazando —afirmé, sintiendo como mi cuerpo se ponía en alerta a pesar de que no tenía muchas fuerzas para defenderme.
—Tampoco es una amenaza, Grace. Es una advertencia. Si realmente quieres hacer justicia por tu hermana, entonces deberás escoger el bando correcto —se acercó dos pasos más antes de dejar un sobre mediano gris sobre la cama. Mismo que había tenido guardado dentro de su saco todo este tiempo—. Para tu hermana parecía importante que tuvieras esto, así que por eso te lo doy. Pero solo te digo que si no escoges bien, posiblemente termines como ella.
—Y, según tú, ¿Cuales son los bandos? Porque desde mi punto de vista todos ustedes son un solo bando —uno que se dedica a matar a gente inocente, omití. Sintiendo como si mi sangre hirviera de tan solo recordar lo sucedido.
Pero él, indiferente a ello, solo avanzó hasta la salida de la habitación y sonrió, diciendo unas últimas palabras que me dejaron un tanto descolocada.
—Si yo fuera parte de ese bando, jamás me hubiera enamorado de tu hermana ni me habría interesado en ti. Piensa en ello y llámame. A lo mejor no soy tan malo como crees.
•••••
¡NO PUEDE SER!
¡HOLA! Queridos lectores. Me disculpo por la demora pero estuve muy ocupada estás semanas 🤧
Pero aquí les traigo dos capítulos que, aunque sé que dejan dudas, son necesarios.
Ya me entenderán.
Por lo pronto, disfruten y dejen sus teorías en los comentarios.
¡Nos vemos pronto! ❤️
ESTÁS LEYENDO
Deseo Peligroso
RomanceMaximiliano Torres solo tiene dos reglas que debes cumplir si deseas trabajar con él. La primera: Debes hacer todo lo que él te diga que hagas sin oponerte y sin decir nada al respecto. Mucho menos preguntar la razón por la cual debes hacerlo. La...
