Grace:
—¿Espera que crea en su palabra? Todo lo que han hecho es mentirme... —me quejé, notando como sus labios se fruncian levemente antes de hablar.
—No puedo negar lo que dices porque lo hemos hecho, Pero tú tampoco has sido sincera con nosotros —suspiró—. ¿Acaso no crees que sabríamos que falsificaste tus antecedentes familiares? ¿Que has buscado información en la oficina de Maximiliano? O que incluso... —se quedó callado en cuanto la puerta de su casa se abrió, apareciendo por ahí un señor trajeado algo mayor.
—Lamento interrumpir, pero ya es tarde señor —se limitó a decir el mismo señor al darse cuenta de lo que pasaba, logrando que Gustavo soltará un suspiro que no logré identificar.
—¿Podrías por una vez escucharme y quedarte aquí? No puedo hacer mucho ahora Pero...
—No necesito de su protección —aseguré, aunque claramente no sabía a qué me enfrentaba, sin embargo, no quería sentir que le debía algo a ellos.
Específicamente a él o a su hermano.
—Grace... —lo escuché decir casi en una súplica, pero se detuvo cuando su movil vibró.
Luego de darle un vistazo hablo nuevamente , luciendo un semblante más sombrío.
—De acuerdo, si no quieres, es hora de que te vayas. Pero tenemos una conversación pendiente —aseguró, indicándole al mismo señor de antes que ya me podía retirar.
Sin decir una palabra lo seguí, preguntándome si acaso estaba cerca de descubrir que pasaba porque con todo lo que estaba pasando, era obvio que alguien me quería muerta, lo único que no sabía era quien era esa persona.
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Se que es corto, pero el siguiente será más largo. Lo prometo.
❤️
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Deseo Peligroso
Roman d'amourMaximiliano Torres solo tiene dos reglas que debes cumplir si deseas trabajar con él. La primera: Debes hacer todo lo que él te diga que hagas sin oponerte y sin decir nada al respecto. Mucho menos preguntar la razón por la cual debes hacerlo. La...
