28. Promesa Oculta

1.3K 101 0
                                        

Gu:

Estaba malditamente nervioso en cuanto me levanté y leí todos los mensajes que tenía en el móvil. Mi corazón palpitaba más rápido de lo normal y mis manos sudaban como si recién me las hubiera lavado. Simplemente estaba en un estado en el cual nunca había estado. 

Pero traté de mantenerme al margen mientras dirigía mis pasos hacia al refrigerador, sacando una botella de allí mientras me decía que ahora estábamos bien. 

Pero vamos, estábamos involucrados con los Torres, eso no era precisamente estar 'a salvo". Era portar un cartel que decía: Mátame. Así que sí, estaba preocupado por eso. 

Miré por última vez a Grace dormir y avancé hasta la terraza de mi apartamento en lo que marcaba el número de mi compañero. A los tres tonos respondió. 

—Joder, acabo de dormirme luego de pasar dos días en vela por tu culpa —se quejó en cuanto respondió, soltando un bostezo luego de eso. 

—Necesito un favor —me limité a decirle, sabiendo que posiblemente tendría el ceño fruncido. 

—¿Ahora qué? —Dijo nada más, usando un tono que demostraba irritación y molestia. Pero aún así, sabía que contaba con él. 

—En el cajón azul de mi escritorio hay una carpeta de color gris. Necesito que le saques unas copias y que las guardes en diferentes lugares —pedí, sabiendo que posiblemente estaría un tanto confundido por eso. 

—Espera. Llevas años diciéndome que no debo leer esa carpeta, ¿Y ahora me pides verla? —Rió—. Hermano, ¿En qué diablos estás metido para que el jefe siempre este cuidando de ti? ¿Acaso tienes algo contra alguien? 

—Tú solo hazlo —volví a ordenar, pero al oír su suspiro, supe que estaba un poco confundido, además de molesto y preocupado. 

—De acuerdo. Lo haré. Pero tienes que decirme que está pasando, ¿De acuerdo? Así puedo proteger ese trasero tuyo que solo nos causa problemas —cedió, haciéndome sonreír luego de eso. 

—Lo haré en el momento propicio —prometí, colgando luego de eso y sacando el chip de mi teléfono para luego romperlo en dos. Sabiendo que lo mejor sería no seguir siendo rastreado por él

O ellos

Así que luego de hacer eso, deseche el chip en el inodoro. Y dándole otro vistazo a Grace, salí de ahí con mi chaqueta negra en mano y llaves. Instalando otro chip nuevo en mi móvil mientras el doctor, el señor Braulio, asentía con la cabeza a modo de decirme de que él cuidaría de ella mientras yo salía. Así que luego de devolverle el gesto, tomé mi arma que había dejado debajo de la mesa y salí, dispuesto a desatar el lío antes de tiempo si eso me aseguraba que Grace estaría a salvo. 

Porque sea como sea, iba a cumplirle mi promesa a Geovanna de que la mantendría a salvo. 

•••••
Y cómo llevo un mes y días sin actualizar... ¡VAYAN A LEER EL OTRO CAPÍTULO!

👇



Deseo PeligrosoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora