3

116 31 18
                                        


10:36 a.m.

Maisie Lee

—Ya no estés molesta conmigo, perdóname, solo fue una broma —supliqué, dibujando una carita de inocencia mientras me colocaba la cánula.

Mía me asesinaba con sus ojos, su pijama superior ya se había secado completamente. Bueno... no puedo decir lo mismo de su pelo, que ahora estaba enrollado con una toalla blanca, atrapándolo y evitando que mojara su prenda. —¡¡¡Ahg!!! ¡No puedo contigo! ¡¡¡Bien!!! ¡¡¡Tú ganas!!! ¡¡¡Te perdono!!! —gritó, alzando la mirada al techo, derrotada.

Sonreí... hasta que añadió:

—PERO... —Ay, no. Un "pero". —Dime, ¿cómo conociste al chico nuevo?

Ah, era eso. Espera... ¿cómo sabía de Isaac? ¿Y cómo sabía que lo había conocido hace apenas unos minutos?

—¿Cómo sabes de Isaac? —pregunté, entrecerrando los ojos.

—Así que se llama Isaac —respondió con una sonrisa pícara. —Tal vez este si sea tu tipo.

"Amor."

Si es que se le puede llamar así.

Eso que te hace sufrir cuando no eres correspondida o cuando te ponen los famosos cuernos. Si tuviera que definirlo, diría que es:

La forma más hermosa de sufrir.

Yo tomaría el riesgo... si tuviera la oportunidad. Pero díganme, ¿quién se enamoraría de una chica como yo? Tengo la piel pálida, los ojos apagados y el cuerpo tan delgado que apenas me reconozco.

Y para colmo, solo me quedan seis meses de vida... si no encuentro pronto un donante de corazón y un par de pulmones sanos.

Así que, no. Mi vida amorosa nunca empezará. Lo tengo más que claro.

—Aún no respondiste mi pregunta —insistí, con un tono más serio.

—Los rumores corren rápido aquí —rió nerviosa. Y supe de inmediato quién había hablado.

—¿Kim? —solté sin pensarlo.

—Sí... —confesó—. ¡Pero espera! ¡Tú no has respondido la mía! Kim solo me dijo que había un chico nuevo y que tú ya lo habías conocido. ¡¡¡DETÁLLAME TODO!!!

—Primero, baja esa cara de pícara. Segundo, solo me pareció un chico simpático, nada más. Tercero, cuando estaba huyendo de ti, me cansé, casi me caigo, y él me sostuvo. Le agradecí, nos presentamos, luego apareció Kim, lo llevó a revisión, nos despedimos y... fin.

—Wow... que manera de entender detállamelo—alcé mis hombros levemente, quitándole importancia al detalle en mi explicación— ¿y... es guapo? —preguntó, con obvia intención.

—¡MÍA! —exclamé, adivinando su objetivo.

En serio se sobrepasa cuando se trata de buscarme a alguien y créanme este no es el principio. Anteriormente me intento juntar con un doctor, doce pacientes y el hermano mayor de un paciente.

—¿Qué? Si tú no lo quieres, yo sí —dijo, poniendo cara de inocente.

Solté una risa ligera, negando la cabeza y errando los ojos, solo de imaginarme a amiga conquistando a Isaac. Es algo, directa como lo habrán notado.

Yo me enteré en cuanto vi como me propuso ser su amiga, en fin. Nos estamos saliendo del tema.

Mía nunca ha tenido novio, igual que yo. Somos dos solteras contra el mundo. Y no nos molesta: nos tenemos la una a la otra.

My SunflowerDonde viven las historias. Descúbrelo ahora