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Lunes, 01 de Octubre del 2006;
11:20 am.

Maisie Lee

Un extraño.

Este desconocido me miraba con la sonrisa ladeada, y yo solo pude quedarme parada, sin saber qué más hacer.

—Doctor Mateo Vélez. Se te avisó con antelación que no podías entrar al cuarto de tu paciente hasta que fueras avisado. Estás invadiendo privacidad de tu paciente— reprende Kim, quien se acerca al chico que se sintió avergonzado.

El nombrado como Mateo, levantó las manos en señal de rendición mientras la seguíamos con la mirada. Tenía la piel de tono mestizo, el rostro con una sonrisa pícara con dos hoyuelos en sus mejillas, los ojos claros y un traje médico con bata médica.

Él se ve divertido y apenado con el regaño de la doctora Parker, mientras me observaba con discreción y una sonrisa nerviosa.

Él se aclaró la garganta, aún con las manos en alto.

—Lo sé, lo sé. Pero quise conocer a mi paciente, ya sabe...— el chico se encogió de hombros con una sonrisa de disculpa.

La doctora Parker soltó un suspiro fastidiado, mientras se pasaba una mano por la cara, buscando encontrar paciencia en algún lugar.

—Tendrás tiempo para conocer a tu paciente, ¿de acuerdo?

—Está bien, doctora Parker.— acepta Mateo un poco molesto, pero aún de esa sonrisa divertida y con ese aura alegre que desprendía.

La doctora lo observa, y luego se desvía la mirada hacia mí con una sonrisa amena.

—Está bien, ahora. Maisie, él es el doctor Mateo Vélez.— se dirige con tranquilidad hacia mí.

El doctor Vélez se me acerca y alza la mano derecha, para luego tomar la mía en un saludo amistoso.
Mantuve mi gesto inexpresivo ante el gesto de saludo.

Este estudiante de medicina luce de una edad acercada a la mía.

Él sonrió divertido por mi acto que no le correspondí el saludo, pero siguió con una sonrisa cordial, mientras que la doctora Parker aún tenía el semblante de tranquilidad pero con la tensión a flor de piel.

El doctor Vélez soltó un pequeño suspiro y sacudió un poco mi mano que aún sostenía, como si intentara hacer que me "despabilara" de mi acto inexpresivo.

Mis ojos se desvían hacia mis manos, donde él aún las tiene sostenidas, estaba intentando animarme a responder el saludo y no se despegaba de su sonrisa animada.

El doctor Vélez notó que mis ojos se desvían a nuestras manos juntas, soltó un suspiro y me soltó la mano, guardando sus propias manos en los bolsillos del su traje médico, aún con esa sonrisa alegre en su rostro.

—De acuerdo— me dirijo a Kim, para darle mi confirmación de que entendía todo.

El gesto alegre de él fue borrado por unos segundos, hasta que volvió a la normalidad y sonrió de nuevo con esa sonrisa coqueta con hoyuelos en las mejillas.

La doctora Parker suelta un suspiro tranquilo que no sabía que estaba aguantando, se da vuelta para salir por la puerta. —Bien, entonces... doctor Vélez— lo mira seriamente.—Estará esperando a que se dé el aviso para que puedas comenzar con tu práctica aquí.

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⏰ Última actualización: Jun 18, 2025 ⏰

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