6 (ACTUALIZADO)

587 17 0
                                        

Jerez de la Frontera. España.

Actualidad.


Olivia.

Aún no me puedo creer que me quede un par de días más de encierro en casa... o eso espero, porque si no, voy a acabar volviéndome loca viendo todos los días las mismas paredes de mi maldita casa. Necesito salir, respirar aire fresco ─y no el que entra por las ventanas o el que respiro desde la terraza─, necesito moverme de un lado a otro sin dolores ni tener al gorila de Dom detrás de mí en todo momento. Necesito volver a mi vida, porque me estoy volviendo loca aquí dentro.

Enzo me dijo que estaría una semana, pero qué idiota de mí por creérmelo. Esa semana se ha convertido en otra más, y aún me quedan dos días para acabarla. Podré salir si, supuestamente, Enzo ve que he mejorado muy considerablemente. Entiendo perfectamente que no estoy en condiciones de trabajar como lo hacía antes, pero podría ir a la base a hacer cosas sin moverme mucho del sitio.

La primera semana fue un completo infierno aquí dentro. No podía andar porque me dolía horrores todo el cuerpo, y tampoco podía ni siquiera moverme en la cama o en el sofá por la misma razón. Dom tenía que moverme de un lado a otro y casi que tenía que darme hasta de comer. Para ir al baño, tenía que llevarme él. Ducharme, también. No era capaz de hacer nada por mí misma. En mi vida he estado en tan malas condiciones como en este momento, y eso que no es la primera vez que recibo un disparo en el pecho. Esta vez casi no la cuento...

Scott y Enzo también se han estado ocupando de mí cuando Dom les dejaba o cuando él necesitaba hacer cualquier cosa, y los demás han pasado varias veces por casa para verme. Y nada que decir sobre mi familia: mamá se ha ocupado de todas las tareas de casa, desde limpiar hasta cocinar, y Carla, cuando podía, se quedaba conmigo para ver cualquier cosa en Netflix. Papá, cuando llegaba de trabajar, también se pasaba todos los días.

Ya hoy, después de quince días desde la operación, puedo hacer cositas sola. Ya no necesito la ayuda de Dom para comer y puedo moverme sola de un lado a otro de la casa. Ducharme aún me cuesta mucho trabajo y sigo necesitando la ayuda de mi hombretón.

Desde que volvimos de la misión y aquella noche un poco calentona que tuvimos, no hemos hablado apenas del tema. Solo de pasada, y cuando he intentado ahondar un poco más, siempre me dice que no era el momento. Esa parte también ha sido un poco complicada para mí, porque eso de tenerle todas las noches a mi lado en la cama para dormir... y no hacer nada... es horrible. Todas las mañanas me despierto con su brazo sobre mi abdomen e intento alargar siempre un poco más el momento, pero este hombre es como un reloj, y a las nueve de la mañana ya está despierto para prepararme el desayuno.

Alexei se ha estado ocupando un poco de mi trabajo con los SEAL, y Scott me ha estado trayendo noticias y algunos trabajos para hacerlos desde casa. Dom me ha "ayudado" en la medida de lo posible porque, como es entendible, él no tiene conocimientos de ingeniería. Aún así, me ha sido de mucha ayuda.

En fin, en dos semanas la cosa se ha puesto un poco patas arriba y estoy temiendo el momento en el que me incorpore, porque tendré que recuperar todo el trabajo y el tiempo perdido.

De Liam no sé absolutamente nada. Los primeros días intentó ponerse en contacto conmigo por teléfono varias veces, pero cuando iba a contestar, Dom me quitaba el teléfono y hacía de las suyas. Como bien dijo, la tregua se acabó, y con ella, su actitud tolerante y agradable hacia él.

En el fondo, creo que puedo llegar a entenderlo. Liam es un chaval que se ha estado acostando conmigo durante mucho tiempo, luego me la jugó grabándome y exponiéndome, y ahora vuelve a buscarme justo cuando casi tenemos algo Dom y yo... Si fuera al revés, yo sí que hubría matado a la mujer que estuviese detrás de Dom.

COMANDODonde viven las historias. Descúbrelo ahora