Málaga ─ Jerez de la Frontera. España
Hace 6 años.
Olivia.
No puedo sentirme más orgullosa de mi misma. De verdad, no me cabe más orgullo en el pecho. Acabo de presentar mi Trabajo de fin de grado... y he salido con matrícula de honor. Por fin puedo decirlo con todas las letras: soy Ingeniera.
Han sido cinco años de lucha constante. De sufrimiento. De noches sin dormir entre libros y turnos de trabajo. De lágrimas, de momentos en los que quise rendirme. Pero hoy... hoy lo he conseguido. Y me siento inmensamente feliz por no haber abandonado.
Sé que gran parte de este logro no es solo mío. Es también de Gonzalo, mi compañero en la vida, mi refugio en los peores momentos. Él fue quien me sostuvo cuando quise tirar la toalla. Quien me recordó quién era y por qué empecé. Sin él, probablemente nunca habría terminado la carrera.
Salgo del aula, todavía temblando de la emoción, repasando mentalmente cada palabra que dije hace apenas una hora durante la exposición. Me dirijo hacia la entrada de la facultad, donde me espera Gonzalo, no veo el momento de contárselo todo y decirle que, oficialmente, buscando con los ojos ese rostro que tantas veces me dio fuerzas. Y ahí está. Justo bajo la sombra de los árboles. Me está esperando.
Pero hay que no encaja. Está serio. Muy serio.
Mi sonrisa se tambalea un poco.
No me esperaba esa expresión en el día más importante de mi vida.
─ ¡He aprobado! ─ le grito lanzándome a sus brazos ─ ¡Aún no me lo puedo creer! He aprobado con matrícula de honor. ¿Te lo puedes creer?
Pero él no me abraza. Ni siquiera me roza. Me aparta. Frío, seco. Como si no me conociera.
Joder. ¿Qué mierda le pasa a este ahora? ¡Con lo feliz que estoy!
─ ¿Qué pasa? ─ pregunto, incrédula, sin entender ─ ¿No te alegras?
─ Quiero que lo dejemos ─ responde tajante.
Mi cara cambia de golpe. De la euforia a la incredulidad en un solo segundo. ¿Qué coño está pasando? ¿Qué he hecho?
─ ¿Qué? ¿A qué viene esto ahora? Pensaba que estábamos bien.
─ Ahora mismo te acabas de convertir en mi rival número uno en el ámbito laboral ─ dice, como si lo tuviera todo ensayado ─ Y no quiero que eso termine afectando a lo personal dentro de poco. Lo he pensado mucho. Me ha gustado compartir estos años contigo, pero sabia que este momento llegaría. Y aquí estamos.
No sé qué decir. No sé ni cómo respirar.
─ No quiero alargarlo más. Lo siento. Te desearía suerte en tu futuro... pero no más suerte que la mía.
Hace una pausa. Una de esas que hielan.
─ Adiós, Olivia.
Sin dejarme siquiera contestar, se dio la vuelta y se fue, dejándome allí plantada, con cara de tonta y sin poder creer lo que me acaba de pasar. El muy subnormal me ha dejado porque, según él, voy a ser un problema para su futuro laboral.
Que poca confianza en sí mismo hay que tener para llegar a este punto. Qué cobarde.
No entiendo nada. Si durante todos estos años nunca me dejó rendirme, si fue él quien me empujó una y otra vez a seguir, quien me repetía que era la mejor, que podría con todo... ¿para qué? ¿Por qué lo hacía, si en el fondo pensaba que convertiría en su rival?
ESTÁS LEYENDO
COMANDO
AksiMi nombre es Olivia González. Teniente Coronel y líder del escuadrón más letal del planeta. No llegué hasta aquí por casualidad. Me entrené para esto, luché por ello y me lo gané con sangre, sudor y fuego. ¿Ser mujer? Para algunos, una excusa para...
