22 (ACTUALIZADO)

362 11 1
                                        

Base Naval de Rota, España.

Actualidad.


Enzo de Luca.

En los años que llevo en activo, creo que nunca me había topado con algo así. Una persona infiltrada que nos está jodiendo vivos y de la que no conseguimos obtener ni una pista. Esto da para un par de libros, porque es surrealista. Los SEAL están más limpios que mi sala de cirugía, y eso ya es mucho decir, porque debe estar siempre impecable. Algunos de ellos han hecho cosas cuestionables, pero nada que los incrimine en lo que estamos buscando. Incluso Coleman está limpio a pesar de haber abusado de Olivia. Alexei se encargó de añadirle unas cuantas cosas a su historial. No sé cómo lo consigue, pero siempre sale indemne. Michael nos aseguró que le había abierto un expediente cuando la golpeó, pero no aparecía por ningún lado... ahora sí, por supuesto, pero gracias a Alexei, no a Michael.

Por la central, además de nosotros, todavía se ven soldados con el uniforme oficial de luto. Un uniforme completamente negro, reservado únicamente para los funerales. Y sigue apareciendo por los pasillos más de lo que me gustaría. Otis y los mecánicos de Oli no se lo han quitado desde entonces. Incluso he visto un par de veces a Otis plantado frente a la puerta del despacho de ella, con los ojos vidriosos. Me da lástima, mucha, pero no podemos contarle absolutamente nada aunque sepamos que está limpio. Es demasiado arriesgado... si por la alegría acaba hablando más de la cuenta, todo lo que estamos haciendo se iría a la mierda.

Sé con total certeza que la persona infiltrada lleva tiempo aquí, trabajando con nosotros. No es ninguno de los soldados que vinieron como refuerzo. Es alguien interno, alguien que nos conoce, que ha convivido entre nosotros... y que ha sabido esconderse demasiado bien.

Aun así, Pablo quiere empezar investigando a los soldados, por mucho que le repita que es una pérdida de tiempo.

─ Se le ve un poco triste ─ comenta Pablo mientras revisa las fotos que nos ha mandado Olivia desde un puerto lleno de fachadas de colores ─ Olivia digo. Ha querido hacerse la fuerte durante la videollamada pero se nota que no está tan feliz como lo quiere aparentar.

─ Estará bien, ya sabes cómo es ─ respondo ─ Si alguien puede salir de esto, esa es ella, créeme. Pero eso no quita que pueda sentirse triste de vez en cuando. Ha dejado atrás toda su vida porque la persiguen personas muy peligrosas... ha tenido que fingir su muerte para que la dejen en paz. Claro que todo eso tiene que afectarle, pero estará bien. Tiene a Dom con ella y pronto llegará Alexei para quedarse. Sé que no volverá hasta que ella pueda regresar.

─ Eso ya lo sabía. Alexei se iba para quedarse, por mucho que Michael le haya dicho lo contrario ─ Pablo se cruza de brazos y se viene hacia la ventana que da a la zona de entrenamiento. Estamos en el despacho de Oli que ahora usamos como nuestro cuartel de operaciones. Es el único lugar con acceso completamente restringido, así que nos evitamos micros o cámaras ─ A no ser que Dom decida mandarlo de vuelta cuando se canse de él y quiera volver a tener total intimidad con Oli.

─ Dudo mucho que Dom lo eche ─ comento, observando cómo se manejan entre ellos ─ Es extraña la relación que se traen estos tres... si tuviera pareja no dejaría que otro hombre la trate como lo hace Alexei, y en cambio, Dom lo permite.

─ También es verdad ─ afirma Pablo arrastrando la silla hacia la mesa donde está su ordenador. Todos estamos al tanto de lo que pasa, pero nada nos sorprende ─ Creo que empezaré con los trabajadores de la central y dejaré a los soldados para el final. Alexei se ha ido en el peor momento porque revisar uno por uno va ser un proceso eterno... joder, puto ruso y su obsesión enfermiza con Oli.

─ No es exactamente una obsesión lo que tiene con ella, es algo mucho más... intenso ─ empiezo a explicar porque esta conversación ya la había tenido antes con Lauren, la psicóloga de la central ─ Lauren, en su momento, también pensó como tú y lo mismo que todos. Que lo de Alexei era una obsesión un tanto... extraña. Ella habló conmigo para que intentara encontrar la manera de que él asistiera a sus terapias, para ayudarlo y explicarle que lo que sentía por Olivia estaba rozando lo enfermizo. No sé si te acuerdas que hace unos años dije que todos teníamos que ir al menos una vez al mes a terapia y Michael lo hizo oficial ─ Pablo asiente con la cabeza ─ Pues lo dije por esa razón. Y así conseguimos que Alexei fuese alguna que otra vez hasta que dejó de ir porque Lauren profundizó más de la cuenta y a él no le gustó. Sé sintió expuesto.

COMANDODonde viven las historias. Descúbrelo ahora