11 (ACTUALIZADO)

503 16 0
                                        

Jerez de la Frontera. España.

Actualidad.


Olivia.

Todavía en casa flota el peso del horror que dejamos atrás en Bremen. Emma casi no ha probado bocado desde entonces, y eso que mi madre ─que ya de por sí es insistente─ ha redoblado esfuerzos como si de ella dependiera salvar al mundo a base de cucharadas de sopa. Dormir... bueno, dormir tampoco ha dormido, y no creo que lo haga pronto.

Los niños, curiosamente, parecen menos afectados de lo que cabría esperar para su edad. Aún así, han preguntado un par de veces por su papá. Me tocó a mí explicarles que pasarán una larga temporada sin verle. Les dije que, dentro de muchos años, podrán reunirse con él allá donde esté, pero que mientras tanto, él los cuidará desde ese lugar y no se olvidará de ellos.

Mathis asintió y no volvió a decir nada, como si mi versión de los hechos le bastara. Karla, en cambio... bueno, Karla tiene un radar para detectar historias incompletas. No me creyó del todo, lo vi en sus ojos. Y sé que volverá a preguntar, y más de una vez.

Michael no ha dado señales de vida desde que aterrizamos en Rota, y no necesito que me lo expliquen, sé perfectamente por qué. Ha puesto en riesgo nuestra confianza, y con Dom... bueno, con Dom la ha destrozado. Podrá seguir recibiendo órdenes suyas porque es su superior, pero dudo mucho que la relación llegue más allá de lo estrictamente profesional. Con Emma también tiene una conversación pendiente, pero esa... tardará. Y no me extraña.

Enzo, por fin ─POR FIN─ me ha dado el alta absoluta. Ya puedo volver a mi puesto de trabajo en plenas condiciones, aunque con esa mirada suya que dice "no me fío de t ni un pelo". Después de tantos años trabajando juntos, ya debería haberse acostumbrado a que no soy de las que se quedan en casa recuperándose "un poquito más".

Con mi reincorporación, en teoría, es Dom quien de encargarse del entrenamiento con los soldados. En la práctica, lo haremos juntos. Primero, porque quiero estar al pie del cañón todo el tiempo. Y segundo, porque sus sobrinos no consienten pasar mucho rato con mi hermana ni quedarse en la guardería de la base. Así que es él se escaquea cuando puede para cuidarlos... y yo me hago la loca para que no le caiga la bronca.

Los soldados avanzan a pasos agigantados. Ya eran buenos antes de poner un pie aquí, pero ahora... ahora empiezan a convertirse en algo más. Soldados fuertes, precisos, letales. Cualquiera de ellos serían un fichaje excelente para entrar al equipo, pero ese lujo no podemos permitírnoslo: demasiados efectivos romperían la dinámica que necesitamos. Aún así, lo tengo claro: si algún día necesito más hombres, sus nombres serán los primeros en mi lista.

Esta mañana me he reunido con ellos para dejarles claro lo que viene. Dentro de un mes, más o menos, tendremos una nueva misión. Y no es cualquier encargo: habrá que infiltrarse, entrar y salir sin dejar rastro. Cada uno de nosotros tendrá un papel específico, y no habrá margen para errores. Aquí, la diferencia entre hacer bien el trabajo y fallar... será la diferencia entre volver a casa o no.

La misión será en uno de los mayores casinos del mundo, en Las Vegas. Y, por lo que hemos descubierto, también es uno de los más corruptos. Alexei ha hecho de las suyas y ha confirmado que Igor es el dueño de este lugar, en la sombra. Entre esas paredes se realizan todo tipo de apuestas ilegales, cada una más retorcida que la anterior. No hablamos solo de dinero. Allí se juega con vidas, con mujeres, con niños... ese es el nivel de depravación de Igor. Aunque, siendo sincera, todavía me repugnan más los que participan en esas apuestas que el propio organizador.

He estado incontables veces en Estados Unidos, tanto por mi trabajo en el ejército como por los exámenes presenciales del máster, a los que tenía que ir dos veces al año. Pero Las Vegas... nunca me atrajo. Por X razones, siempre la dejé fuera de mis planes. Y ahora me toca ir, pero de la peor manera posible. Me fastidia pensar que, si hubiera ido antes por mi cuenta, la ciudad tendría para mí otro significado. En cambio, voy a conocerla bajo estas circunstancias tan miserables.

COMANDODonde viven las historias. Descúbrelo ahora