Si una palabra las fuera a definir esos instantes indudablemente sería irritables, Rosé y Jennie estaban irritables por la actitud de las gemelas y hasta cierto punto las comprendían, estar encerradas en esa habitación 24/7 provocó un desmedido aburrimiento en las mutantes. Parecían animales enjaulados.
—¡Ya basta, Lalisa! ¡No puedes gruñirle a Dalgom, ni tampoco ladrar!—la castaña gritó hastiada del alboroto.
—¡Dalgom gruñe, yo gruño! ¡Dalgom ladra, yo ladro!—no se iba a dejar a vencer, ella iba a ganar esa pelea contra el ser de cuatro patas.
—¡Dalgom, muerde Lisa!—animó Jisoo a su mascota, se estaba divirtiendo muchísimo.
—¡Jisoo, más te vale apartar a Dalgom de Lisa!—la australiana miró como se desató una batalla campal entre la mutante y el perro.
De pronto todos se unieron a esa contienda, menos Leo, él los miraba desde la repisa de arriba como todopoderoso entretanto se lamía la pata, pero todo se detuvo cuando unos golpes en la puerta se hicieron presentes. Jennie fue a la puerta, se echó una mirada al espejo antes de abrir.
—¿Chicas todo bien?—preguntó Nayeon, estaba junto Jeongyeon.
—Justo a tiempo—soltó un suspiro de alivio—¿Creen que puedan cuidar un rato a ellas?—señaló a las zombies.
—Claro, no hay problema—Jeongyeon estuvo de acuerdo con su novia.
—Gracias. Rosie, vámonos—fue rápidamente hacia su amiga y la arrastró afuera, aunque tampoco puso resistencia.
—Nos salvaron, ya volvemos—Rosé se despidió con la mano.
Las chicas vieron como se fueron lo más rápido que pudieron, de seguro necesitan un largo descanso, ya que se imaginaron que la convivencia con las gemelas en momentos las sobrepasaba.
—Vamos a ordenar esto, ¿por qué esas caritas?—inquiró Nayeon empezando a recoger el desastre.
—Rosé enojada, no despedirse—dijo Jisoo cabizbaja.
—Nini igual, enojada conmigo—fue la primera vez que no se despidió de ella.
—Primero ordenemos esto y luego vamos a conversar ¿ok?—Jeongyeon no le gustó para nada ver la cara de tristeza de las gemelas.
Ambas asintieron y comenzaron a ordenar la habitación en silencio. Nayeon y Jeongyeon se miraron preocupadas porque generalmente las mutantes son ruidosas y jamás se quedan calladas. Jennie y Rosé les afectaba más de lo que pensaban y no sabían si eso era algo bueno o malo, pero ya lo descubrirían.
—Bueno chicas, ¿saben por qué Rosé y Jennie no se despidieron de ustedes?—Jeongyeon se sentó junto a su novia y al frente estaban las gemelas.
Lisa relató su batalla a muerte contra Dalgom y como Jisoo ánimo a su perrito contra ella.
—No quiero Jennie enojada conmigo—Lisa puso una mueca triste.
—Duele aquí—Jisoo posó una mano en su pecho.
—Miren chicas, a veces las amigas pelean, es normal porque no siempre estamos de acuerdo, decimos o hacemos cosas que puedan molestar a la otra persona, pero está bien siempre y cuando aceptes y reconozcas que te equivocaste y te disculpes con esa persona—la dientes de conejo explicó suavemente.
—Pero no hacer nada malo, solo jugar con Dalgom—Lisa no supo en que se equivocó.
—Sí, solo jugar. Nosotras jugar mucho—incluso antes de conocer a las humanas ellas siempre fueron traviesas, Jisoo pensó en que a Rosé no le gustaba esa parte de ella.
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Proyecto L
FanficJennie y Rosé han sido las mejores amigas desde que tienen memoria, siempre han sido ellas dos, incluso cuando el mundo llegó a su fin de la forma menos y más inesperada. Después de cuatro años siguen unidas, pero ahora deben sobrevivir. ¿Qué suced...
