— ¡Billy! ¡Vamos idiota, reacciona, no me hagas esto! —ya perdí los nervios. Fui a la cocina y volví a tirarle otro vaso de agua mientras lo seguía zarandeando.
— Mmmmmm... —al fin reaccionó—. No me encuentro bien.... Y ¿porqué estoy mojado? —volvió a echar la cabeza hacia atrás. Estaba claro que le había sentado mal el alcohol que había tomado.
— Ah no, no. No te duermas —le estiré de las mangas de la camisa para hacer que su cabeza se moviera hacia delante—. Billy no te duermas. Es lo peor que puedes hacer ahora. Toma, dale unos tragos al café. te despejará —alcancé la taza y le ayudé a beber.
— Pe.. pero, tengo sueño —intentaba apartarse la taza de café pero conseguí que se la bebiera entera.
— Vamos Billy —intenté levantarlo—. Ayúdame, pesas mucho. Intenta levantarte y apóyate en mí, yo te ayudaré a caminar —necesitaba meterlo en la ducha. después de la taza de café era lo mejor para él en estos momentos, para evitar que se desmayara. Si se desmayaba habría que llevarlo al hospital. Mis padres se enterarían y me acribillarían a preguntas.
Al fin conseguí que Billy se pusiera en pie, a duras penas, y se apoyó en mi poniendo su brazo sobre mi hombro. Yo lo agarré pasando mi brazo por su cintura para intentar sostenerlo, aunque estaba tan fuerte que era complicado. Empezamos a caminar, despacio, para que no se mareara.
— Vamos Billy, despacio, un pie detrás del otro —intentaba ir a su ritmo para que no se agobiara e intentara volver a sentarse—. Venga, ya estamos frente a las escaleras, queda menos —quedaba menos, pero quedaba el tramo más complicado que era el de subir las escaleras—. Toma aire y seguimos —le di una palmadita para animarlo en la cintura donde tenía mi mano para sujetarlo.
— No me encuentro bien Isabella —dio una arcada—. Tengo ganas de vomitar.
— De acuerdo —intenté mantener la calma. Creo que el café, a parte de despertarlo un poco había hecho que le entrarán ganas de vomitar—. Siéntate un momento aquí y ahora vuelvo. Aguanta un poco.
Ayudé a Billy a sentarse en el primer escalón; quedándose con las piernas abiertas, las manos apoyadas sobre las rodillas y la cabeza baja. Cuando estuvo sentado, fui corriendo a buscar un cubo para que pudiera vomitar dentro, porqué estaba claro que al baño no iba a llegar. Cuando lo tuve, volví lo más rápido posible donde lo dejé sentado y le puse el cubo entre las piernas. Me miró con un semblante entre triste y avergonzado, parecía que empezaba a volver en si.
— No te preocupes Billy, todo va a estar bien —sonreí con complicidad.
Me puse un escalón detrás de él para sujetarle sus rizos rubio. Tenía el pelo bastante largo y le iba a caer por la cara. Billy no tardó en empezar a vomitar en el cubo que le puse delante. En estos casos era lo mejor, cuanto más vomitara antes se recuperaría. A mí me había pasado en numerosas ocasiones. Cuando el alcohol te sienta mal no hay que resistirse a vomitar, si el cuerpo lo rechaza es por algo, después te sientes mucho mejor. Aunque lo mejor es no beber hasta esos niveles, todo sea dicho...
Mientras le sujetaba el pelo con una mano, le acariciaba la espalda con la otra para reconfortarle y que se sintiera un poco mejor.
Verlo tan vulnerable frente a mí se me hacía tan extraño. Me dio una especie de vuelco el corazón, creo que sentía algo de lástima por él. En ese momento daba la sensación de ser una persona totalmente diferente, no parecía en absoluto alguien agresivo y autoritario. Siendo como era, dudaba mucho que se hubiera mostrado así con otras personas, era todo lo contrario a ser el "rey del barril" o de ser el "macho alfa" del instituto.
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Object of my desire | Billy Hargrove (TERMINADA)
FanfictionDespués de estar dos años fuera por motivos de trabajo de sus padres, Isabella volvió a Hawkins y recuperó su amistad con los antiguos compañeros de instituto. También había caras nuevas, como la de Billy Hargrove. Nunca había conocido a nadie al qu...
