Narra Isabella:
21 diciembre 1984
Por suerte, el pabellón no estaba lejos de casa de Max así que llegamos bastante rápido. Las dos bajamos del coche y le coloqué bien las horquillas a la pelirroja ya que se había despeinado un poco a causa del viento.
— Ya está —le sonreí terminando de peinarla—. Estás preciosa, seguro que más de un chico querrá sacarte a bailar —le guiñé un ojo.
— Gracias —se sonrojó e hizo una pausa antes de mirarme fijamente—. Bella, puedo decirte algo.
— Si, por supuesto —dije mientras íbamos caminando hacia el gimnasio.
— No sé qué clase de relación tienes con mi hermano. Sois muy raros —espetó con gesto serio—. Solo sé que como le vea hacerte llorar otra vez, le voy a patear el culo.
— Ay Max —estallé en una carcajada de lo seria que dijo esas palabras. Me hizo mucha gracia lo tierna que se vio en realidad—. Te lo agradezco, de verdad. Pero no tengo nada con tu hermano. Al menos ya no, ya se ha ocupado él solito de eso —exhalé un suspiro de tristeza.
— Pues es un idiota —cerró el puño con cara de enfado—. Eres la mejor chica que podría haber encontrado, no sabe lo que se pierde.
— Eres tan linda —la abracé fuerte— Ya te lo dije, todo es.... Complicado. Pero mejor no hablemos de él y vamos a pasarlo bien en la fiesta ¿de acuerdo? —le sonreí y ella asintió con la cabeza.
Entramos al recinto y estaba verdaderamente todo precioso. Ahora que había mesas con sillas y todo bien colocado, me percaté de que valió la pena el esfuerzo. Estaba segura de que los niños disfrutarían en grande, incluso tal vez algunos darían su primer beso.
Todo demasiado romántico y tú estás sensible, una mezcla perfecta. Mejor ponte a hacer algo y evita pensar.
Vi que Will y los demás estaban al lado de las gradas, así que Max fue directa hacia ellos mientras yo los saludé con la mano desde la lejanía. Los chicos se veían bastante nerviosos, seguramente porque no sabían cómo pedirle a una chica para salir a bailar.
Qué tiernos y que graciosos, no pude evitar sonreír para mí misma al pensar en la situación.
Recorrí roda la sala con la vista en busca de Nancy y vi que ya estaba en la mesa de las bebidas sirviendo el poche a los niños, obviamente sin alcohol obviamente sin alcohol. Fui directa hacia la mesa dónde se encontraba.
— Hola Nance —le sonreí situándome a su lado—. Estás preciosa —sonreí— ¿Te ayudo a servir el ponche?
— Hola Bella. Tú también lo estás, ese color te queda realmente bien —sonrió de vuelta—. Pues, creo que será mejor que vayas al Photocall. El chico que tiene que hacer las fotos aún no ha llegado y algunos alumnos quieren hacerse fotos.
— ¡A la orden! —me llevé la mano a la frente igual que los soldados. Nancy se rio ante mi gesto.
Me dirigí rápidamente al Photocall y coloqué el trípode con la cámara encima. Cuando los jóvenes vieron que lo estaba preparando, muchos vinieron corriendo a ponerse en fila para hacerse las fotos.
Desde que se inventaron las Polaroid la gente andaba como loca por hacerse fotos, ya que las podías tener al instante. Por suerte, el colegio disponía de unas cuantas y nos las cedieron para el evento.
Empecé a fotografiar a todos los que se acercaban. Max y los demás también vinieron a hacerse una foto en grupo, aunque por la cara que ponía Mike, parecía que no le gustaba mucho la idea de hacerse fotos.
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Object of my desire | Billy Hargrove (TERMINADA)
FanfictionDespués de estar dos años fuera por motivos de trabajo de sus padres, Isabella volvió a Hawkins y recuperó su amistad con los antiguos compañeros de instituto. También había caras nuevas, como la de Billy Hargrove. Nunca había conocido a nadie al qu...
