Cuando llegué a casa, mis padres ya tenían la mesa parada y la comida lista. Aunque ya eran las 3 y media de la tarde pasadas, habían esperado a que llegara para comer conmigo ya que hacía algunos días que no nos veíamos. Antes de sentarme a la mesa, me preocupé de alzarme bien el cuello del jersey para que no me vieran las marcas y evitar preguntas incómodas. Ya había tenido suficiente con que hubieran tenido que tender la ropa de Billy, aunque ellos pensara que era de Steve.
Durante la comida me preguntaron qué tal iba el instituto a lo que respondí que iba sacando buenas notas, como siempre. También me preguntaron por Billy con inquietud. La mala reputación que se está labrando ha llegado incluso a los padres de los alumnos.
— Ya sabéis que en un pueblo la gente siempre exagera las cosas —espeté para tranquilizarles y quitarle hierro al asunto—. Lo único que busca es ser el más popular, y para ello usa su atractivo y la fuerza bruta. Pero quiero creer que en el fondo eso es pura fachada y no es tan mala persona.
— ¿A caso es tu amigo? —mi padre me miró con una mezcla de intriga y preocupación.
— Si —me arrepentí en seguida de decir eso—. Bueno no, en realidad no —carraspeé nerviosa, tirando del cuello de mi jersey—. En realidad solo hemos hablado unas cuantas veces. Algunas sí que ha sido más agresivo en su tono de voz, pero otras ha sido más amable. Nunca me ha hecho daño físicamente si os preocupa eso, tranquilos —sentimentalmente sí, muy a tu pesar.
— Está bien cariño. Pero ándate con ojo —mi madre me quitó el plato para meterlo en el fregadero y dejó una caricia en mi coronilla.
Mis padres no solían meterse mucho en mi vida sentimental, siempre habían sido bastante liberales. Obviamente, al ser los dos médicos desde pequeña me han educado para gozar de una sexualidad segura. Supongo que en parte su profesión les ayuda a ser más abiertos mentalmente que la mayoría de gente de este pueblo.
Terminé de ayudar a recoger la mesa y a lavar los platos antes de irme a casa de Steve. Fui al salón a seleccionar qué película llevarme y al final elegí la de Fame. Sabía que a Steve no le haría nada de gracia, pero necesitaba ver una película de este estilo para desconectar.
— Me voy un rato a casa de Steve —mis padres ya estaban en el salón descansando un poco, así que me acerqué a despedirme de ellos—. No volveré tarde.
— De acuerdo hija, pásalo bien —mi padre me guiñó el ojo.
— Me alegro de que hayas vuelto con él. Es buen chico —una sonrisa se dibujó en el rostro de mi madre.
— No estamos juntos mamá —la corté en seco—. Solo somos amigos, Steve tiene novia. Además, no quiero saber nada de chicos por un tiempo —mentí, pues era perfectamente consciente que Billy no dejaría de rondar mis pensamientos durante un tiempo.
— Oh, bueno —me miró algo avergonzada—. Entonces me alegro que a pesar de que esté con otra chica sigáis siendo amigos.
—Yo también —sonreí mientras me dirigía a la puerta—. Bueno me voy que llego tarde, ¡os quiero! —cerré la puerta tas de mí.
Me metí en el coche y puse rumbo a casa de Steve. Eran las seis en punto así que llegaría unos 5 minutos tarde, por lo que aún iba bien de tiempo. Aparqué delante de su casa y toqué el timbre. Me abrió su padre, era un hombre de semblante serio y pocas palabras.
— Hola Isabella, me alegro de que estés de vuelta —una disimulada sonrisa se le dibujó en la cara—. Steve esta en la cocina preparando palomitas. Adelante, pasa —se apartó de la puerta y me hizo una seña para que entrara.
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Object of my desire | Billy Hargrove (TERMINADA)
FanfictionDespués de estar dos años fuera por motivos de trabajo de sus padres, Isabella volvió a Hawkins y recuperó su amistad con los antiguos compañeros de instituto. También había caras nuevas, como la de Billy Hargrove. Nunca había conocido a nadie al qu...
