39. Me preocupa ella

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Habían pasado unas semanas desde el accidente de Vision, él ya estaba casi recuperado, sus heridas ya habían cerrado y en unos pocos días más podría volver a su vida rutinaria, esos días Wanda se estuvo ocupando de él, no quería dejarlo ni un minuto desatendido, claro que él insistía en que fuera a trabajar, lo cual hacía desde su computadora portátil, prácticamente volvieron a vivir juntos en la casa de su ex marido, Natasha también iba a ver al padre de su hija cuando podía o la pelirroja directamente le pedía de favor que esté al pendiente de Vision porque ella tenía pendientes, esas semanas se turnaron a Zaria como acostumbraban aunque pasaba una semana con la rubia y la otra con Wanda y su papá, la pequeña lo entendía perfectamente porque alguien debía hacerse cargo de Vision y nadie haría mejor eso que su mamá.

Natasha a veces cuando iba a visitar a su hija se sentía como en los viejos tiempos, cuando Wanda y su ex esposo estaban juntos, ellos tres se veían como la familia perfecta, era extraño para la rubia sentirse como una invasora entre ellos, se sentía tan lejana a la pelirroja que solo le dirigía la palabra para lo estrictamente necesario y si ella quería hablar un poco más o preguntarle sobre su día, Wanda respondía con monosílabos o se excusaba con tener que hacer algo, Natasha entendió el mensaje rápido de que no la quería cerca con esa nada sútil manera, pensaba ciertamente que era lo mejor, si no existiera Zaria ni siquiera volvería a hablar con la pelirroja, pero no iba a alejarse de su hija por eso.

Ahora Natasha al ver el panorama más relajado aprovecharía esa tarde para por fin empezar a mudarse a su nuevo hogar, pero antes tenía que hablar con Wanda de cómo empezarían a llevar su situación ahora, y sabía que algunas de las decisiones que ella tendría que tomar a fuerza para no incomodar a la pelirroja le dolerían, pero era lo mejor para ella, se sentía como una extraña en ese departamento que antes creía tan suyo, estaba nerviosa intentando tomar un vaso de agua correctamente mientras veía la puerta con ansias, sabía que Wanda llegaría en cualquier momento por cosas para ella, los martes por la mañana después de dejar junto con Vision a Zaria en el kindergarten, iba hacia ese lugar a tomar algo de sus cosas, le parecía extraño a Natasha como si se estuviera mudando de vuelta con su ex esposo poco a poco, no iba a juzgarla por sus actos, así que solo se dedicaría a esperarla, algunas veces se encontraban mientras ella iba de salida, pero hoy la rubia la esperaría, su ritmo cardíaco aumentó al escuchar unas llaves golpetear la puerta, intentó calmarse y vio a Wanda entrar.

– Buenos días – Saludó la pelirroja con la intención de irse directamente a su habitación

– Buenos días, Wanda – Natasha pasó al lado de la barra en dirección a la sala – ¿Tienes unos minutos? – La pelirroja volteó extrañada antes de entrar al cuarto – Quiero hablar contigo de algo importante, es sobre Zaria – Se apresuró a decir eso último antes de que ella se excuse como lo hacía últimamente

– Dime – La vio consternada

– Ahora que Vision está casi totalmente recuperado, yo me mudaré a la casa que compré, y quiero acordar contigo sobre que haremos con nuestra hija, yo quisiera en serio que la semana que es nuestra Zaria la pase en mi casa, porque finalmente la compré para ella – Intentó hablar sin que se le noten los nervios, pero Wanda era tan fría y distante con ella

– Natasha, perdón pero no me siento cómoda con la idea de que te lleves a Zaria toda una semana y yo solo tenga que ir a visitarla, porque claramente no me voy a quedar en ese lugar – Soltó de una manera tan distante y cuadrada, que la rubia sentía que hablaba con algo que se veía como Wanda, pero que no era ella

– Okay – Asintió sabiendo que esa sería su respuesta, pero tenía cierta esperanza de que con el pasar de los días se ablande un poco, había sido todo lo contrario – Entonces puedes tú utilizar nuestra semana, Vision la suya y yo iré a ver a Zaria cada vez que pueda, si me dejan llevarla a casa a dormir aunque sea una noche se los agradecería bastante

Chocolate | WandanatDonde viven las historias. Descúbrelo ahora