22. Cuando conocí a tu mamá...

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Entró a su departamento totalmente agotada, cerró la puerta estirándose un poco, se quitó los tacones y se dirigió a su habitación notó la puerta abierta y sonrió viendo a su novia, la cual aún no notaba su presencia, Wanda estaba apoyada en el respaldar de la cama acariciando su abdomen, ya no podía ocultarse ni aunque use ropa holgada.

– Sé que no suena divertido, pero prometo que te va a gustar – Suspiró la pelirroja – Tu mamá y yo estábamos teniendo un desacuerdo, bueno... no tan así, pero ese no es el punto de la historia – Decía hablando con su bebé – El punto es que nos caímos a un pozo, porque resbalé y Nat me tomó de brazo, aunque fue tarde y peor porque las dos caímos – Rio levemente – Yo no sabía aún que estabas dentro de mí, así que tu también caíste con nosotras – Intentaba explicar – Lo peor me pasó a mí, quedé literalmente en el piso y no podía levantarme, pero tu mamá, ella es muy ágil, así que pudo tomar una rama mientras caíamos y de un salto llegó al piso, me sentí en una película, parece preparada para la acción, yo soy un poco torpe en esas cosas – Rio levemente – Estuvimos horas ahí, felizmente nos encontraron y pudimos salir, tu mamá me puso en su regazo mientras subíamos porque tenía el pie mal, no sabes cuanto odio las alturas, pero ahí estaba ella diciendo que todo saldría bien, ella siempre cuida de nosotras, aunque a veces exagera – Susurró eso último como si alguien la fuera a escuchar – ¿Quieres que te cuente un secreto? – Sonrió bajando la voz – Al llegar arriba, tu papá fue quien me tomó en brazos y nos fuimos al hospital, pero hubiera deseado ir con Nat, sé que ella estaba algo asustada esa noche, tu mamá siempre tiene un temple tranquilo, aunque no sea así, hubiera amado abrazarla en el camino al hospital, porque también me sentía ansiosa, odio los hospitales – Suspiró – Tiene una explicación el que los odie, pero no siento que sea buena idea que sepas, pues será en el lugar que nacerás – Negó con una risa suave – Ya te quiero tener entre mis brazos – Sonrió – Ya falta cada vez menos para eso y estoy muy emocionada por verte, aunque siento que ya te conozco de algún modo, tu papá me dejó elegir el nombre y aunque todo el mundo me da sugerencias, yo tengo pensado tu nombre desde siempre – Dejó quietas las manos en su vientre – Y es algo que sabemos solo tú y yo, por eso es que evito llamarte así enfrente de otras personas, ya lo sabrán cuando nazcas

Natasha mordía su labio inferior intentando no hacer ningún ruido viendo atentamente esa adorable escena, sabía que la pelirroja le contaba historias sobre ella, también le decía secretos, y se refería a ella como la mamá de la bebé, su corazón se derretía de escucharla, amaba esa faceta de Wanda, se notaba la ilusión en sus ojos cuando hablaba de su embarazo o con su bebé.

– Buenas noches, amores – Saludó la rubia entrando a la habitación

– Hola, vida – Sonrió Wanda sintiendo los labios de su novia encima de los suyos – ¿Hace cuanto llegaste?

– No hace mucho – Respondió restándole importancia y recostándose boca abajo al lado de su novia, le dejó varios besos en el abdomen – Hola, bonita. ¿Cómo estás? – Hablaba acariciando el vientre de la pelirroja – El tío Clint dijo que mañana después del trabajo vendrá a ayudarme a pintar tu habitación, a poner las repisas, la lámpara especial para que la luz no le haga daño a tus ojitos, que no sé porque siento que serán preciosos y verdes como los de tu mami

La pelirroja rio levemente sintiendo como empezaba a moverse – Adora tu voz – Llevó la mano de la rubia a donde se movía la bebé – Ella y yo tenemos eso en común – Sonrió de lado – Es increíble como se mueve cuando te escucha

– Es un talento oculto, soy muy buena con los bebés – Se encogió de hombros

– No por nada, eres la tía favorita de los hijos de Clint – Le dio la razón

– ¿Qué hiciste hoy, amor? – Preguntó recostándose de lado mientras le seguía acariciando el abdomen

– Vision estuvo aquí todo el día – Contestó viendo a Natasha – Me contó lo mucho que ha leído y averiguado sobre el embarazo y bebés, también cree que deberíamos ir a las clases pre natales, está realmente emocionado con la idea – Sonrió levemente

Chocolate | WandanatHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora