Hay una palabra que no puedo escuchar. Una palabra que, solo con oírla, dejo de pensar con claridad. El corazón se acelera, la respiración se corta, mi juicio se nubla. Estoy día sí día también pensando en ese nombre del cual soy prisionero, con compañero Ilusión y carcelero Deseo. Estoy encerrando en esta prisión acolchada, de la cual no puedo salir, mas quiero estar aquí. Al igual que el joven Leriano, cumplo condena voluntaria desde que vi su cara por primera vez. Al igual que la luz, su presencia me encandiló, su voz se quedó guardada en mi memoria y su elegancia destacaba entre todas las demás. Al poder compartir tiempo con ella, me sentí muy afortunado de reír, hablar, gritar y sobre todo sentir esa cercanía tan única con ella. Todo el tiempo que estoy cerca lo siento aprovechado, y grande es mi gozo de que, al día siguiente, sepa que de nuevo el tiempo pasaré. Mi corazón se encuentra destrozado, ya que un gran impacto sufrió, pero su cariño, su simpatía, su compañía, han sanado ese dolor que sufría.
Días después sigo pensando en ella. No igual que antes, un sentimiento diferente ha alumbrado mi mente y distorsionado mi memoria. A la luz de la Luna veo mil caminos que tomar, rutas por las que avanzar y ninguna puedo decidir. Estoy cansado de estar indeciso, de no saber qué rumbo tomar, pero ¿qué puedo hacer?
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Random
DiversosAquí es donde voy a escribir cosas que tenga por ahí abandonadas, como words o cosas que escribo en un momento determinado. O lo que es lo mismo, cosas random.
