No solo me lo llevé ese día a casa de mi bisabuela, sino que también me lo llevé a Laredo. Allí estoy mucho más tiempo y me tenía que explicar muchas cosas, porque mi mama y yo no entendíamos nada.
Esa misma noche, ya en casa de mi madre en Laredo, pasó algo increíble.
-¡Mamá! ¡Ven! - le dije.
-Dime.
Le señalé por la ventana sin decir ni una palabra y le di la mano. Eran las 12h de la noche y no se veía nadie por la calle, pero las dos nos quedamos perplejas al ver lo que sucedía en los jardines de las casas de nuestro alrededor. ¡Había muchos enanitos de un lado a otro! Recogían papeles, basura, regaban plantas, sembraban flores, etc.
A mi madre y a mí se nos iban a salir los ojos de la cara, de tan abiertos que los teníamos. Jamás hubiéramos podido imaginar algo así.
-Necesitáis de nuestra ayuda, aunque creo que ya no es suficiente. - dijo Bruno - Nos dejamos la piel trabajando para que la madre naturaleza mejore, pero ya no tiene sentido, porque el problema se os va de las manos.
Con el paso del tiempo nos dimos cuenta que no era un muñeco, ni una broma. Era un gnomo que hablaba, andaba y comía. Era real y nos tenía que explicar, porque nunca nadie había sabido de su existencia.
Después de tener muchas conversaciones con él, algunas muy divertidas, ahora os puedo explicar todo.
Bruno es muy simpático y hemos hecho una bonita amistad, aunque no sé si eso es muy normal, pero es así.
Me explicó que ellos han vivido siempre en Greenlandia. Es un país que está en algún lugar de nuestro planeta tierra. Allí viven felices entre un paisaje verde precioso y animales que solo habitan allí. No hay coches, no hay fábricas, no hay edificios, no hay contaminación.
Allí viven con la Madre Naturaleza, una gnomo que es su reina. Ella se llama Nora y hasta hace muy poco tiempo, nunca habían salido de su país. La contaminación del planeta y el cambio climático es lo que les ha obligado a hacerlo. Su reina Nora, está enferma y es debido a este problema.
Se han organizado en diferentes puntos del mundo, donde pueden ayudar a limpiar, plantar árboles, flores e incluso curar a muchos animales que lo necesitan.
Todo esto para poder revertir el cambio climático y con ello hacer que su reina mejore.
Un día de esas conversaciones le preguntaba a Bruno:
- Pero no entiendo que tiene que ver el anillo en todo esto, ni tampoco entiendo que tenemos que ver mi madre y yo.
- El anillo es una pieza muy importante en esta historia - dijo Bruno - Hay una profecía que habla del anillo y sus poderes y que la persona, a quién el anillo elija, será la encargada de obtener un poder único en el mundo. Cuando sea necesario lo sabrás todo.

ESTÁS LEYENDO
Greenlandia
Teen FictionNunca una historia del pasado, había traído tantos cambios en el futuro. Lucía, una adolescente de 15 años, relata cómo de repente, su razón de existir tiene otro sentido, al encontrar una antigua carta y un presente dirigida a su bisabuela. Ingredi...