Al día siguiente, salimos pronto hacia el pueblo y por el camino llamé a Ivet. Estuvimos hablando un rato y me dijo que se encontraba un poco mejor, pero aún no le querían dar el alta hasta que estuviera todas las pruebas hechas. Se quedó extrañada de que no viniera Jonh , pero ya le dije el porqué.
Cuando llegamos al pueblo recibí una foto de una moto. Os podéis imaginar que finalmente la habían comprado. Me envió un mensaje que decía "Cuando quieras nos damos una vuelta"
Yo le contesté "es muy chula!"
Me envió otro diciendo "¿Sabes quién me ha escrito?"
Yo le dije "¿Quién?"
Jonh: " la rica de Classe, que como para su cumpleaños, se estropeó todo por culpa del terremoto, sus papis le dejan hacer una fiesta para Halloween y van a hacer hasta un pasaje del terror"
Yo: "Ah... ya... a mí también me lo ha dicho"
Jonh: "vamos?"
Yo: "Vale... a ver si para entonces puede venir Ivet. Y también se lo podemos decir a Laura."
Jonh: "Si. Te dejo que voy a probar la moto. Por cierto, ya habréis llegado no?"
Yo: "si si... ten cuidado!"
Jonh: "si mama...jajaja "
Durante la mañana, mientras andábamos por la casa de mi bisabuela, picaron al timbre . Era el cuñado de Greta.
- Hola. Ahora llevabais un tiempo si venir, no?
- Hola... vaya. No hemos podido venir tanto como quisiéramos. ¿Qué tal todo por aquí?
- Bien. Tranquilo... ya sabes. Oye... te quería preguntar...a vosotras os dejó Greta un libro de remedios caseros, hierbas,... es que por más que lo he buscado no lo tiene, y la verdad es que según para qué cosas va muy bien. Son remedios caseros pero que realmente funciona.
- Sí. Nos lo dejo Greta para nosotras. No sabía que alguien más que a mí le interesan estas cosas...jajaja. La verdad es que yo lo aprendí de ella.
- ¿Me lo podrías dejar?
- Te lo dejaría, pero es que lo tengo en casa. Como estamos más allí me lo llevé.
- Ah...
- Si quieres la próxima vez que vengamos te lo traigo.
- Si no te importa, te lo agradecería.
- Claro. Ya te lo traeré.
- Muchas gracias. Voy para casa. Adiós.
- Adiós.
Cuando me asegure que ya estaba lejos de la puerta, le dije a mi madre:
- ¿Para que va a querer el libro este hombre? Ya no se lo daría mama.
- La verdad que a mí tampoco me da muy buena espina. Ya veremos si se lo traigo.
- Cuando lleguemos a casa la que me lo voy a mirar, soy yo porque nunca le he hecho mucho caso a ese libro y tengo curiosidad por ver que hay en él. Como un hombre tan extraño se interesa por un libro que habla de plantas y recetas medicinales.
- Pues cuando llegues a casa ya sabes...
- ¿ Y cuándo vamos a ir a ver a la anciana que vimos en el mercado?
- Esta tarde sin falta antes de ir a la cena con la familia. Mientras ayúdame a limpiar un poco y descargar que papá ha ido con Angel a comprar al supermercado.
- ¿ Cómo sabes dónde vive esa anciana?
- Porque vino varias veces a pedirle alguna receta a Greta y una de las veces cuando ya la tuvo hecha, Greta me pidió que se la acercara a su casa porque tenía que entregar varios pedidos.
- ¿Y recuerdas que receta le pidió?
- Ufff... que va.
- ¿Pero estaba enferma?
- Yo cuando se la di la vi bien. Pero hay recetas para muchas cosas no tiene porque estar enferma para pedir una.
- Ya... eso es verdad. Si a mí una vez me hizo una para conciliar mejor el sueño cuando empecé el instituto.
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Greenlandia
Художественная прозаNunca una historia del pasado, había traído tantos cambios en el futuro. Lucía, una adolescente de 16 años, relata cómo de repente, su razón de existir cambió, al encontrar una antigua carta y un presente dirigido a su bisabuela. Ingredientes como l...
