Llevaba toda la mañana, enviándole mensajes a Ivet y no me contestaba. Cuando llegué a casa entendí el porqué mi madre me dijo que se había puesto peor y estaba ingresada.
- ¿Como que ingresada?
- Eso me dijo su mamá. Después voy a acercarme a verlas.
- Voy contigo y luego me dejas en casa de Jonh que he quedado para ir esta tarde a ayudarlo con la mudanza.
- Entonces a las cinco nos vamos. Ahí tienes la comida hija.
- ¿Pero que te ha dicho la mamá de Ivet?
- Que tenía fiebre y ya eran muchos días. No está bien y le iban a hacer más pruebas.
- Es que llevo toda la mañana enviándole mensajes y no me contestaba. Me parecía muy raro, pero pensé que quizás lo tenías sin batería o mil cosas. ¿Al pueblo que nos vamos mañana por la mañana?
- Sí, pronto para aprovechar el día. ¿Al final viene Jonh?
- No puede... resulta que sus padres han quedado con un chico el sábado, que vende su moto y la necesitan para John, porque a partir de ahora tendrá que venir al instituto con ella cada día.
- Ya... bueno.
- Mama, esta tarde cuando vaya a casa de Jonh me voy a llevar la carta del bisabuela para compararla con las cartas que había allí a ver si el sello es el mismo o no. Se lo he preguntado, pero él no tiene ni idea.
- Te imaginas que sea el mismo sello... no creo, pero bueno.
- Hoy saldremos de dudas. Recuérdame que coja la carta antes de irnos al hospital.
Me quedé comiendo mientras mi madre fue hacer unas tareas por casa. Estaba muy preocupada por mi amiga y estaba deseando saber qué le pasaba. También tenía muchas ganas de ir a casa de John. Primero por verle y estar con él y segundo por salir de dudas con lo del sello de las cartas. Mientras estaba comiendo, no te un calor extraño en el anillo y en el tatuaje de mi dedo. Como lo llevo siempre por dentro de la camiseta lo saqué y vi que estaba brillando. Me puse a llamar a mi madre y a Bruno como una loca.
- ¡Mirad el anillo! ¡Mama! ¡Brunooo!
- Bruno no está en casa. ¿Qué te pasa que chillas tanto?
- Mama, me he empezado a notar algo raro en mi dedo y como un calor en el anillo y al sacarlo de la camiseta mira como brilla.
- Es verdad.¿Porque estará así?
- ¿Cuando viene Bruno?
- Me dijo que vendría la noche para verte antes de que nos fuéramos el fin de semana al pueblo. Si ves que te molesta déjalo en casa.
- No... siempre conmigo. Parece que está dejando de brillar. Ha sido solo un momento seguro que Bruno sabrá lo que significa. Luego le preguntaré.
Al llegar al hospital, mi madre se quedó fuera hablando con la mamá de Ivet y yo después de saludarla me fui a la habitación a verla . La conozco tanto que solo con mirarle a los ojos ya sabría cómo está.
En cuanto me vio, le noté en la mirada que le había hecho mucha alegría que estuviera allí , pero su cara me decía que algo no iba bien.
- ¡Holaaaa!
- Hola guapísima. ¿Pero tú qué haces aquí? ¿Te pusiste peor? Estuve toda la mañana enviándote mensajes y ya me extrañó que no me contestaras.
- Me dejé el móvil en casa. He pasado muy mala noche y tuvimos que venir a urgencias de madrugada.
- ¿Y qué te han dicho?
- Me han hecho analíticas y pruebas. Hay que esperar.
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Greenlandia
Fiksi RemajaNunca una historia del pasado, había traído tantos cambios en el futuro. Lucía, una adolescente de 16 años, relata cómo de repente, su razón de existir cambió, al encontrar una antigua carta y un presente dirigido a su bisabuela. Ingredientes como l...
