-Capitulo 25-

564 89 0
                                        

Escabullendose entre la bramura de las plantas, las hojas, las raíces y todo lo que el bosque conformaba, se detuvo , asegurándose de que no fuera demaciado lejos como para que no pudiera regresar.

Estaba rebozando de emoción, y era conciente de eso, temblaba nervioso, pero era más por la nueva emoción que sentía, no estaba acostumbrado a esa felicidad, o no a esa intensidad al menos.

Miro alrededor con una sonrisa que no podía esconder, el viento danzaba entre las hojas y podía escuchar un leve silbido entre las ramas.

Cerro los ojos unos segundos, disfrutando de esa realidad, ese deseo cumplido, el clima, el olor, el sonido; sintiendo cada cosa y permitiendo que entrarán a su corazón con facilidad.

Después de abrir los ojos fue cuando recordó la cuenta regresiva, la emoción burbujeante regreso de golpe, un calor en su pecho cómodo que siempre había ahnelado sentir.

Se iluminó de nuevo, mirando a su alrededor con leve risas que silenciaba, buscando donde esconderse; podía hacerse detrás de un árbol, era divertido cuando era pequeño, pero ahora sería sencillo encontrarlo, era más grande.

Los arbustos eran muy pequeños y tampoco quería alejarse a buscar otros.

Con suerte para él, siempre había sido diferente, especial, no era como los demás.

Si bien no podía patear un balón o empujar con fuerza entre amigos, había cosas en su raresa de las que estaba orgulloso.

Sonriente, animado y alegre, se acercó a un arbol y comenzó a escalar.

Se sentía emocionado y feliz, no muchos sabian hacerlo, pero el había aprendido a subirse a los arboles rápidamente, lo hacía desde pequeño... muy pequeño

Y de verdad disfrutaba hacerlo, acostarse en una rama mientras miraba tranquilo al horizonte, oculto de todos.

Hacer eso para él tenia una belleza anormal, no era algo común, como un privilegio sagrado, no tenía palabras para espresar lo magnífico que se sentía ocultarse de todo entre las grandes copas de los arboles.

Tan efímero y encantador que no sabía definir.

Cuando llegó a la parte superior se acomodo en la parte más grande y se encerro allí, rodeando su cuerpo para que no se pudiera ver desde la superficie, oculto de todo, cómo siempre le había gustado.

Tapo nuevamente una risa que amenazaba por salir, hacia mucho que no estaba tan emocionado y feliz, realmente se sentía tranquilo, casi...libre.

Incluso las veces pasadas en los árboles era para evitar una golpisa o esconderse de su colegio cuando su nombre había salido en el torneo, queriendo estar a salvó

Pero por primera vez quería ser encontrado.

Era un cambio que nunca espero, pero definitivamente ya amaba ese cambio.

Siempre había querido jugar con alguien parecido a él, y ahora podía; por qué era imposible que el otro mago estuviera tan al fondo del bosque y lo conociera tanto sin valorarlo al menos un poco.

Siguio ocultando su risa, asomándose levemente de vez en cuando por si podía ver al alto hombre, esforzándose en ocultar el sonido que se le escapaba, sabiendo que estaba bien escondido.

Todo fue así, tranquilo mientras los minutos pasaban, divertido mientras todo a su alrededor, cómo siempre

Así hasta que de repente escucho un movimiento, uno arriba de los árboles.

Perdido en el bosqueDonde viven las historias. Descúbrelo ahora