Los cuadros habían estado alborotados, discutiendo un hecho que no entendia hasta que los fantasmas, junto algunos elfos aclararon lo dicho por las pinturas parlantes, había ocurrido una pelea, una persecucion.
Albus sabia que esto no era alarmante de por si, lo normal sería una quitada de puntos y castigo normal, además de alentar una disculpa, pero había un problema con ello, a pesar de que algunos decían, se habían reconciliado, el resultado era diferente.
Cuando la cena del gran comedor fue servida, no solo Minerva noto la inquietante falta de ruido por parte de los Gryffindors, si no que pronto se hizo obvio que estudiantes no estaban.
Eso le llevo a preguntar por información, y fue obvio que estudiantes habían tenido tal discusión una vez le contaron.
Y eso removió algo en Albus, quien después de obtener la información suficiente, decidió buscar a los tres amigos.
Y eso es lo que hizo.
No le fue difícil saber en qué parte se encontraba el joven Weasley y la señorita Granger, pero Harry Potter no estaba con ellos, y el mismo sentimiento de inquietud se removió.
No perdió tiempo y procedio a preguntarles, pero no espero encontrar caras tan desesperadas y confundidas, aún así, le respondieron, esperando que el hiciera algo.
Ellos no sabían la causa del segundo detonante, se habían reconciliado segundos antes, obviamente estaban confundidos.
-Los jóvenes a veces cometen errores, y los ancianos no estamos exentos de ellos, es normal se nos escape la lengua- Es lo que dijo el director, y es que él lo sabía bien.
Pero es no calmo a los estudiantes en gran medida, obviamente preocupados por no saber en dónde estaba él, y si los perdonaria.
-No se preocupen- los tranquilizó -Harry tiene un corazón de oro, estoy seguro que esto tiene solución, Harry los perdonara-
Pero ellos negaron, preocupados por qué tan falso era ese alivio.
-De todos modos, no lo encontramos, señor, desapareció- murmuró Hermione bastante decaida
Y Albus no pudo evitar mirar el extenso bosque.
Él asiente y dice -será mejor que regresen a su sala común, todo estará bien- pero no los miro, aún fijándose en la extensa arboleda frente a él.
Pero dejo sus preocupaciones de lado y puso una sonrisa, los guío a su sala común en silencio.
Por suerte, McGonagall se encontraba allí, no fue difícil para él llamarla sin que muchos se dieran cuenta, y ya afuera, le explicó lo sucedido
-Por favor Minerva, ve por Snape y luego busquen a Harry en el bosque, podría estar en peligro- aseguro él con preocupación.
Minerva asintio, entendía lo grave del asunto, pero aún así algo le molestaba, el pedido ¿Por qué dos personas cuando un hechizo lo arreglaba todo?
Pero Albus, sin mirarla, comprendio la línea de pensamiento y, tragando fuerte, revela -Minerva, debes saber una cosa, no lo siento en el bosque- declaró
Y Mcgonagall reaccionó de inmediato, crispandose como un gato nervioso -Se que entró allí, pero no puedo sentirlo- murmuró Albus
-Lo más probable es que su magia lo oculte, magia accidental, no debes preocuparte por eso, pero es mejor darse prisa- concluyó Albus
Y a pesar de lo dicho, le fue inútil a Minerva no preocuparse.
Pronto marcho, sin saber que Albus temía que tuviera fracaso en la búsqueda
¿Que pasará con ellos si no encuentra a Harry Potter?
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Perdido en el bosque
Hayran Kurgu(En pausa) El solo quería estar tranquilo ¿Por qué no podía?¿Por qué querían quitarle lo único que lo hacía feliz? ¡El nuca pidió ser el niño que vivió! Tenía los ojos nublados, su respiración estaba entrecortada por correr y el pánico que sentía y...
