Capitulo 3 - parte 2

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Mia Arango

Horas antes del intento de homicidio

Después de mamá arruinarnos la mañana a Milan, Miguel y a mí con sus discusiones, no me voy a quedar aquí para que encuentre otro motivo para seguir peleando.

—Me voy a preparar, no quiero llegar tarde a mi primer día de clases en la universidad —me levanto de la mesa y recuerdo que Michelle llega hoy de su viaje de trabajo— ¿Quién recogerá a mi hermana que llega hoy de los Estados Unidos?

—Yo iré por ella —responde mamá después de pensarlo por varios segundos. Ella y mi hermana tienen una relación extraña siempre están peleadas.

—Mia —mi hermano Miguel se para de la mesa y se acerca hacia mí— Que tengas un lindo día en tu primer día de clases.

—Tú también como gerente general de la Inmobiliaria los Arango— Con una sonrisa en mi rostro me acerco a él regalándole un abrazo. Adoro a todos mis hermanos, pero con Miguel todo es diferente, siempre me ha tratado como la niña de sus ojos.

—Te quiero hermanita —siento su beso en mi mejilla.

—Yo también te quiero —me alejo de él y me encamino a mi habitación. No le digo nada a mamá antes de irme porque sé que está molesta y cuando tiene ese estado de ánimo me gusta estar lejos de ella.

Me encuentro en mi habitación buscando en el clóset la ropa que debo ponerme para este día tan especial. Soy una chica que me gusta vestir elegante, pero sencilla a diferencia de mi madre que usa sus trajes confeccionados por los mejores diseñadores de la industria.

No duró mucho en elegir lo que me tengo que poner. Me dirigí al baño y tomo una ducha rápida, me alistó y me detengo frente a mi espejo para ver cómo me veo.

Mi color favorito es el rosa por eso escogí un abrigo del color que tanto me gusta y debajo llevo un enterizo en color negro con unos botines del color de mi abrigo. Utilizo un maquillaje sencillo y mi pelo cae a mi espalda con ondas en las puntas.

Me veo hermosa, pero no sé qué me sucede que siento una angustia por dentro. Hay algo que no me deja relajarme desde ayer, pero no sé qué es. Siento que algo malo va a pasar.

Me aparto de mi espejo y salgo de mi habitación, bajo las escaleras principal de la mansión y me encaminó afuera a esperar por Luis que fue a llevar a mamá a la empresa.

Mi padre me regaló un carro BMW en la navidad pasada con la condición de que Luis tenía que llevarme a todas partes. No entiendo por qué todos en esta casa piensan que soy un bebé.

20 minutos más tarde aparece Luis. Entra al parqueo y deja el carro en el que vino que es el de mamá y saca el mío estacionándose en mi frente para que me suba.

—¿Por qué tardaste tanto? —le pregunto después de entrar al asiento del copiloto mientras me pongo el cinturón de seguridad.

—Bellota no empieces por favor —me lo dice mientras conduce con la vista puesta en el camino— Bellota de mi corazón, no te enojes que en el camino había mucho tráfico.

—¿Nunca me vas a llamar por mi nombre? —Luis es el chófer de la casa desde hace muchos años porque su padre lo era primero.

Ellos llegaron a la mansión cuando yo tenía apenas 4 años, su padre se arrodilló frente al mío pidiéndole trabajo porque no tenían para comer ni donde vivir. Mi padre le dio la oportunidad como chófer y se mudaron en la mansión que tiene una área que es para el personal de servicio vivir.

Alma Velasco (+21)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora