Capitulo 8 .. Volverte a ver

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Alma Velasco

Su hermosa mirada se encuentra con la mía y siento como mi piel se eriza al ver que acorta el espacio que hay entre nosotros. Levanta su mano, pasa sus nudillos suavemente por mis mejillas y estoy tan nerviosa que creo que voy a perder la estabilidad de mis piernas.

Se acerca a mi boca provocando que sienta su respiración en ella y me susurra pegado a mis labios.

—Me encantas Alma Velasco.

Mis labios gritan que lo bese.

Él continúa hay muy cerca de ellos y su hermosa mirada no se aparta de la mía.

—¿No tienes nada que decir? —me pregunta.

Si quiero gritarle mil cosas, pero no sé por dónde empezar.

Solo me dejó llevar por la necesidad de sentir sus labios junto a los míos y se lo suelto sin pensarlo más.

—Bésame —tengo miedo de como pueda reaccionar, pero no me importa así que se lo vuelvo a repetir con más firmeza— ¡Bésame Miguel Arango!.

No responde nada, solo baja su mirada a mis labios y se humedece los suyos. Siento como mi corazón late y es como si se me fuera a salir de tanta emoción. Está cerrando sus ojos despacio y acercándose a mis labios para pegarlos con los suyos, abro mi boca en espera para recibirlo y.......

—¡Alma!

Siento jamaqueón en mi cuerpo.

—¡Despierta! —me gritan.

Abro mis ojos despacio y lo que veo es la cara de mi hermana.

—¡Levántate que es tarde! —me sigue gritando.

—Deja de gritarme —le respondo con voz soñolienta.

Toma una almohada y me la pega en la cabeza haciendo que me despierte por completo sentándome sobre la cama.

—Tienes que levantarte ya. Son las 8:00 de la mañana llegarás tarde a la universidad.

¡Joder! Las 8:00, pero justo ahora tendría que estar entrenado a la primera clase.

—Levántate y prepárate que mamá dejo el desayuno listo antes de ir a entregar la ropa del lavado de ayer. Yo ya me voy para la escuela que también estoy tarde.

Puedo ver qué ya tiene su uniforme puesto, se acerca al almario y busca su mochila.

—¿Por qué no me despertaste cuando tú lo hiciste? —le preguntó.

—Si lo hice, te llamé un montón de veces y estabas dormida muy profundo. Me imagino que estabas soñando en otro mundo.

Recoge todo lo que necesita, lo entra en su mochila, la cuelga en su brazo y la veo cerrar la puerta después de salir.

¡Maldición! ¿Qué me sucede? ¿Qué fue ese sueño?

Miguel Arango y yo casi nos besamos en ese sueño.

Lo tenía tan cerca de mí, esas miradas que estábamos intercambiando llenas de deseos. Era un Miguel muy diferente al que conocí ayer, ese que me grito y me humilló con sus palabras. En ese sueño pude sentir que anhelábamos lo mismo.

Todo fue al contrario de la realidad. Ayer cuando nuestras miradas se encontraron, la mía le demostraba toda el hambre que tenía de prenderme de su boca y enloquecer entre sus brazos. Pero la de él proyectaba despreció, lástima y que él nunca estaría con alguien como yo.

No entiendo por qué tuve que soñar con él, al que bese ayer fue a Samuel.

Pero tengo que reconocer que ese sueño me encantó, se sentía tan real y odio a mi hermana por despertarme justo antes de plantearme el beso.

Alma Velasco (+21)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora