Cortando la llamada, Wolf se recostó pesadamente en la barra y suspiró. Él realmente amaba a su familia, pero tener a su abuela llamandolo diario para hacerle una entrevista digna de una periodista entrenada para asegurarse que estaba bien luego de su "traumatica experiencia", como ella insistía en llamar a su estancia de una noche en una celda de comisaría, lo tenía exhausto. La mujer bien podría haber elegido una carrera en los medios de comunicación o como policia, ella tenía ese talento innato de exprimir toda la verdad fuera de las personas. Claro, eso se potenciaba cuando su victima era su nieto, a quién había criado desde que era un niño y quién tenía esa extraña manera de ceder demasiado rápido y contar todo sin pensar en las consecuencias.
Realmente debía buscar una manera de evadir el impulso de soltar toda la verdad cuando ella comenzaba a presionarlo. Ahora ella tenía esa extraña idea de que Wolf podía ser abusado en su propio club en cualquier instante. Parecía olvidar que él ya no era un niño y que su metro noventa de altura lograba intimidar a más del noventa porciento de la clientela de su club, lo que hacia un poco dificil el que alguno de ellos quisiera probar suerte de esa manera con él.
Comenzaba a tener esa extraña sensación de que ella iba a convertirse en su guardaespaldas personal, como cuando tenía nueve años y un niño un par de grados mayor había decidido convertirse en su matón personal. Aun no superaba la vergüenza de verla llegar al colegio, con sus ruleros puestos y los restos verdes de su mascarilla facial en los bordes de su rostro, luciendo esa expresión que prometía dolor a su victima. Así que, no le extrañó que se fuese sobre el adolescente, reclamandole y amenazandolo con patear su estupido culo si volvía a tocar a su adorado nieto.
En sus casi treinta años de vida, nunca había vuelto a sentir esa extraña mezcla de vergüenza y extraño orgullo por alguien más. Y a su edad, tampoco quería averiguar si había posibilidades de volver a experimentarlo.
—Hey, Jefe —Bianca, su jefa de seguridad, apareció a través de la puerta principal, luciendo demasiado fresca para alguien que había pasado gran parte de la noche mirando un grupo de pantallas—. Pensé que te estabas tomando unos días luego de lo sucedido, ¿que haces aquí?
—¿Por qué tendría que tomarme unos días? —empujó el celular al bolsillo de sus jeans—. Yo no soy quién fue atacado por el imbecil, no necesito vacaciones ni tiempo para calmarme.
Ella levantó las manos en un gesto universal de paz—. Yo solo estoy repitiendo lo que Damon nos dijo a todos ayer, cuando no apareciste.
—Damon es un imbecil, pensé que para ahora, ya habías comprendido que no hay que hacerle caso jamás a nada de lo que diga.
—Uhm —se encogió suavemente de hombros, avanzando hasta detenerse frente a la barra—. A veces dice cosas coherentes.
Hizo un gesto vago con su mano—. Ayer tuve que ir a casa de mis abuelos a cenar, mi abuela insistió en asegurarse con sus propios ojos que la carcel no había retorcido de alguna manera mi personalidad.
—Estuviste encerrado solo una noche —dijo—. Y te dejaron en la celda de la comisaria.
—Dile eso a mi abuela, porque ella parece no querer escucharme cuando yo se lo explico.
Sonrió—. Se preocupa por ti.
—Mi abuela se preocupa por todo —había cariño en su tono—. Ahora esta convencida de que puedo ser atacado en mi propio club, así que si la ves rondando por aquí en algún momento, avisame.
—Mantendré un ojo en eso —prometió y si había algo de risa en su voz, Wolf decidió dejarla pasar.
Rodeando la barra, ella siguió hacia las oficinas traseras, murmurando algo sobre las camaras y el sistema de seguridad que necesitaba ser revisado. Wolf no prestó demasiada atención a su breve explicación, porque aunque lo negase, Bianca era una nerd de la informatica y solo ella lograba comprender las explicaciones "básicas y simples" que tendía a soltar. Por supuesto, era estupenda haciendo su trabajo, de no ser por ella, jamás se habrían dado cuenta de lo que estaba sucediendo en los baños. Había sido Bianca quién se había acercado a él luego de ver al tipo empujando al jovencito hacia los baños.
ESTÁS LEYENDO
Entra en mi vida |Nick/Wolf|
FanfictionLibro #3 de la saga "Tu mirada" Pareja: Yannick Payne/Wolf Reed.
