—Si no te calmas de una maldita vez, te juro por lo que sea en lo que creas, que voy a terminar noqueandote.
Wolf rodó los ojos ante la amenaza vacía de Damon, pero aun así se detuvo y se dejó caer en el sofá individual, intentando no ceder al impulso de golpear algo. Estaba enojado, podía sentirlo vibrando justo bajo su piel y sabía que solo le faltaba una pequeña chispa para estallar. Nunca había sido bueno en suprimir sus emociones, más bien, había estado del lado impulsivo toda su vida. Seguro como la mierda, que si alguien cometía el error de enojarlo, se encontraría con una muy desagradable sorpresa.
Empujando una botella destapada de cerveza en su mano, Damon se sentó frente a él en otro sofá y lo miró—. Quita esa expresión de tu rostro, que no he sido yo quién te hizo enojar esta vez.
—Tampoco es como si estuvieses ayudandome de alguna manera.
—Te traje una cerveza —señaló—. Y hasta le quité la tapa para ti.
—Ese es esencialmente el trabajo por el que te pago un sueldo. —le recordó.
—Si, pero esta vez no lo hice porque mi trabajo me lo exija —dijo—. Sino que lo hice, porque si por alguna razón soy incapaz de detenerte de ir en busca del tipo, al menos podremos alegar ebriedad en tu juicio. Aunque sinceramente, creo que simplemente podrías inclinarte por decir que estas demente, eso solucionaría todo.
—Pudrete, Damon.
—Ya, ya, ambos sabemos cuan"bad boy" puedes llegar a ser, así que deja esa actitud de mierda conmigo. Mejor dime como esta Nicky, no lo he visto desde que entré.
La mandibula de Wolf se apretó—. Durmiendo —respondió—. Tuve que darle algo para calmarlo porque no podía dejar de llorar, lo dejé durmiendo en la habitación y le dije a Ivonne que inventara una excusa para sus padres de porque no regresaría a casa hoy. No me siento bien con la idea de dejarlo fuera de mi línea de visión, al menos esta noche.
—¿Tan malo fue? Pensé que solo lo había sacudido.
—La crisis que tuvo... eso no fue por lo que sucedió esta noche —confesó—. Es algo anterior, mucho más viejo y más doloroso.
—¿De que...? —se detuvo cuando Wolf sacudió la cabeza—. ¿Que?
—No es mi historia, no puedo decirte —dijo—. Solo te diré, que mi ira es totalmente justificada y que si lo supieras, estarías ayudandome a buscar ese tipo para darle la lección que se merece.
—Aunque me gustaría darte la razón, terminar en prisión con cadena perpetua por asesinar a un bastardo, no es mi sueño dorado.
Wolf bufó—. Creeme, tampoco es el mío, pero hay escorias que no merecen seguir respirando y pasar un tiempo tras las rejas no parece un castigo tan duro por hacerles el favor de asesinarlos.
—Deja esa actitud de matón de una vez —lo señaló, dandole una mirada de advertencia—. Si tu terminas tras las rejas, ¿como crees que se lo tomará Nick?
Wolf odiaba admitirlo pero Damon tenía un punto allí. Nick había estado intentando mantenerlo al margen de todo el asunto desde el principio. Desde negarse a darle un nombre a contarle practicamente cada cosa sin dejar escapar un detalle que le diese la oportunidad de descubrir la identidad de su exnovio. Si terminaba en la carcel por asesinar al tipo, seguramente a quién más lastimaría sería a Nick.
Eso no quitaba el hecho de que aun quisiese ir en busca del bastardo.
Soltando un suspiro, intentó dejar ir algo de sus sentimientos negativos y se recostó en el sofá—. ¿Quién esta cuidando el club?
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Entra en mi vida |Nick/Wolf|
FanfictionLibro #3 de la saga "Tu mirada" Pareja: Yannick Payne/Wolf Reed.
