—Un lobo y un cordero, dime si eso no te suena como una situación absurda.
Abriendo los ojos, Wolf dejó de acariciar al pequeño cordero durmiendo sobre su pecho y giró la cabeza hacia donde Nick estaba, sentado contra el tronco de un árbol cercano. Habían decidido salir a tomar un poco de aire para despejarse. En realidad, Wolf lo había mencionado, sabiendo que cambiar el ambiente y tener un nuevo paisaje a su alrededor, podía ayudar a distraer la mente del moreno.
Lo había logrado o al menos eso parecía. Nick tenía una pequeña sonrisa en su rostro cuando lo miró, una sonrisa real, no como las falsas que le había dedicado antes, cuando quería aparentar que todo estaba bien cuando nada parecía estarlo. Sinceramente, Wolf odiaba eso, ver la genuina alegría de Nick en su rostro comenzaba a tonarse una de sus actividades favoritas. No sabía que había pasado exactamente para entristecer al joven, pero estaba seguro de que era capaz de cualquier cosa, hasta de vestirse de payaso, para no ver esa expresión en él nuevamente.
—Es la continuación de la historia —respondió.
Nick lo miró confundido—. ¿Que historia?
—La historia de Caperucita Roja —dijo—. Caperucita y el lobo se enamoran y adoptan un cordero bebé para criar juntos.
Eso hizo reir al moreno, logrando que el corazón de Wolf latiera desbocado con el sonido—. Pensé que el lobo quería comerse a Caperucita.
—Nah, solo quería enamorarla, es solo que lo malentendieron.
—Pero se comió a su abuelita.
—Hey, no dije que tuviese el mejor concepto en cuanto a romance y no se la comió, lo intentó, pero al final no lo hizo —defendió con una sonrisa—. Al final, Caperucita lo comprendió y se enamoraron.
—¿Se enamoró del casi asesino de su abuela? —había risa en su voz—. Hablame de relaciones toxicas.
—Ahh, solo te fijas en los detalles insignificantes —sacudió la cabeza con falsa decepción—. Que poco comprendes del romance.
Ni siquiera se percató de que Nick se había acercado hasta que estuvo de rodillas cerca de su cabeza, mirando hacia él con una sonrisa—. ¿Cuales son los detalles importantes?
Subió su mano, pasando sus dedos a través del sedoso cabello oscuro del moreno—. Que el lobo entregó su corazón a Caperucita, ese es el detalle importante.
Nick lo estaba observando con atención ahora, sus espesas pestañas y sus rasgos delicados, parecía un ángel con el cielo azul de fondo.
—¿Y Caperucita? —preguntó el moreno en voz baja.
—Caperucita tenía el corazón en pedazos —respondió—. Por eso el lobo le dio el suyo, para reemplazarlo.
Nick le sonrió—. Gracias, Lobo.
Con una mano suave en su nuca, Wolf lo hizo bajar hasta que pudo unir sus labios, tomando una probada de lo que sabía, era el cielo para él. Besar a Nick era lo mejor que había hecho jamás. El sabor dulce, la calidez de su boca y la suavidad de su delicada mano tocando su aspera mejilla.
Era simplemente adictivo.
—Realmente, me gustan tus historias —Nick susurró, a un respiro de sus labios—. Me hacen sentir especial.
—Tu eres especial, hermoso —robó otro pequeño beso—. Es solo que aun no lo ves.
—Creo que me conformo con ser especial para ti.
Acarició su mejilla con el dorso de sus dedos, sonriendole—. Voy a hacer de mi meta en la vida que te veas a ti mismo como yo te veo.
—¿Como me ves tu? —preguntó.
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Entra en mi vida |Nick/Wolf|
FanfikceLibro #3 de la saga "Tu mirada" Pareja: Yannick Payne/Wolf Reed.
