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-Narrador omnisciente






La castaña llevó su mano a su frete haciendo una especie de cubierta para sus ojos, así el sol no le impedía ver.

El clima estaba siendo tan pesado como su mejor amigo cuando estaba de mal humor, hoy era su cumpleaños, sí, cumplía 17 años y el día había empezado como un dolor de culo, ¿era una señal?

—Build—lloriquio—, vamos a otro lugar, aquí pega mucho el sol, joder, siento que me estoy derritiendo—se quejó, agarro todo su cabello y se hizo una coleta alta con la goma que biu tenía en su muñeca.

El pelinegro miró como le quitaba el objeto de la muñeca y rio—¿Pará que me la diste si ibas a quitármela?

—No me quedaba bien, aparte no pensé que iba a necesitarla tan rápido. ¿En serio no podemos movernos?

—Bien, solo porque hoy es tu cumpleaños.

Biu no quería moverse de sitio, pues estaba en la primera fila, podían ver perfectamente bien el juego desde ahí.

Se había llegado el partido Americana, como le llamaban ellos, sin embargo, no era más que un partido de fútbol americano.

Ambos se levantaron de la banca para correrse a un lugar donde no diera tanto el sol, sin darse cuenta de que bible los observa desde la cancha con una sonrisa divertida, estaba seguro de que se habían movido porque la Ira no soportó el sol.

La castaña tenía una piel tan sensible que él se compadecia de ella, pues sus orígenes eran de climas fríos y hanse city no era la ciudad más fresca que se dijera, su clima era tan cambiante como las mujeres en su tiempo de menstruación.

Tenían todas las estaciones, pero, predominaba el calor en ciertas temporadas, era más insoportable que en otras.

—¿Por qué sonríes así?—pregunto uno de sus compañeros.

Bible le miro y borro su sonrisa—Por nada, vamos a calentar—lo tomo de los hombros y lo giro para luego darle una patada y correrlo lejos de él. Bible se giró y bajó la pequeña grada para entrar al espacio de jugadores, chris estaba sentado en la banca amarrándolo sus tacos.

—¿A mí si me dirás por qué estuviste sonriendo por casi diez minutos?—pregunto, sin verle—¿no se durmieron las mejillas?—bromeo.

—Jajaja qué gracioso, ¿ya no puedo sonreír?

—Sí, claro que puedes. Pero sonreírle a la nada y esperar que la gente no se preocupe por tu salud mental… no lo creo—terminó de arreglar sus tacos y se enderezó para verlo.—Bible hizo una mueca irónica provocando que él riera.

—Solo me reía de como Ira hizo que biu se cambiará de puesto por tercera vez.

—Es que el sol está un poco fuerte, yo le dije que se trajera una gorra o algo con que cubrirse.—menciono—le envié un WhatsApp y se lo recordé esta mañana, Timo también se lo recordó y creo que hasta dylan.

—Y en efecto, se pasó las sugerencias por el culo—rio

—Es Ira, el 90% del tiempo se le olvidan las cosas, se distrae y se le van el hilo por completo.

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