Tras unos minutos de intervención a manos de los líderes del Clan Irlandés, Maggie recién cayó en cuenta de cuánto tiempo había estado en sesión con dos de los hijos de Carlisle; apenas habían pasado dos horas. Si bien los hijos habían llegado de las clases a las 17:30, y ya estaban por ser las 19:00, había pasado un buen tiempo entre cada conversación investigativa.
Ahora le tocaba a la pareja de la rubia, Emmett Cullen, quien parecía estar nervioso. Nunca antes había ido a una cita psicológica, y debido a su reciente lazo con su compañera Eco, le daba más miedo que la doctora le dijera que no era apto para estar con ella. Él mismo se menospreciaba por no saberla tratar como correspondía.
—Bien, soy consciente de que has sido capaz de escuchar las sesiones anteriores, pero quiero volver a repetir que aquí no temas, no te menospreciaré. Estoy aquí para ayudar a que las cosas mejoren o al menos sean más amena la convivencia, por lo que cuéntame lo que quieras sobre tu relación con la joven Eco —empieza a decir Maggie, con una postura más tranquila. No estaba intimidada por el robusto cuerpo del chico; al contrario, estaba siendo comprensiva debido a que lo notaba muy tenso, mirando para todos lados menos a ella.
Emmett exhaló aire de manera profunda, tratando de calmarse, mientras se rasca la nuca tratando de controlar su nerviosismo. Solo consigue sonreír avergonzado.
—Gracias por la compasión, doc.
—No hay de queso, nomás de papa —bromea un poco Maggie.
—¡Exacto! —exclama, sintiendo más confianza en que la doctora no era tan estricta como se había escuchado anteriormente con su hermano y esposa.— Bueno, yo...uhm, mi relación con Eco está buena ahorita.
—¿Ahora? ¿Antes no? —pregunta Maggie con suavidad.
—Mire, doc, desde que Eco llegó a nuestra familia, solo he sido el humano ruidoso, gritón y molesto. Soy muy hiperactivo, me emociono y no niego que muchos de mis actos o festejos sean imprudentes, soy muy explosivo. Y como verá, Eco es un camaleón la mayoría del tiempo, es un animal muy sensible al ruido. Así que... Por mucho tiempo no nos llevamos muy bien, que digamos, porque, pues soy ruidoso, la asustaba con frecuencia. También la ofendí sin querer unas pocas veces más... Y así —cuenta con suma concentración, ceñudo y con la espalda encorvada hacia adelante, dejando sus antebrazos apoyados sobre sus piernas con las manos entrelazadas, aunque de vez en cuando juega con sus dedos, haciéndolos crujir para liberar tensión.
Mientras tanto, Maggie anota en su cuaderno: "Emmett es un joven activo, hiperactivo, jovial y muy conversador si se siente en confianza..." Tras terminar de escribir, lo mira atenta.
—¿Te consideras no apto para ella?
—No le voy a mentir, doc, además no puedo, por su don, ya sabe —intenta bromear un poco—. Al principio me consideraba así, pero con ayuda de Alice y Jasper, aprendí que solo debo aprender de mis errores y ser cauteloso. Eco puede adaptarse a mí, pero yo también debería intentar hacerlo con ella. Así la química será igualada y algún día seremos los mejores amigos. Al menos a eso aspiro —admite avergonzado.
Maggie se queda bastante sorprendida por cómo la actitud infantil del joven frente a ella se torna madura ante una propia reflexión. Tal vez no todo estaba perdido en la familia.
—Si no te molesta, ¿me podrías comentar un poco de esos errores? —pregunta cautelosa.
—La primera vez la asusté con mi voz alta, prácticamente festejé como un parlante. La segunda vez, la molesté tras pensar que una figurita de camaleón le hiciera compañía. Terminó mal porque creyó que la iba a reemplazar. No me perdonó por meses, hasta que me estudié todo acerca de los camaleones. Hasta aspiro a ser veterinario próximamente. Pero comprendí que no solo es aprender, sino saber escuchar y verla para saber qué es lo que realmente quiere —explica mientras se estira ansioso los dedos que van crujendo.— Sabe, doc, Eco es una persona muy sensible, tosca y fuerte, pero la mayoría del tiempo se calla por temor a dañar. La comprendo, pero por cuenta propia sé que si te callas, a largo plazo dañas más. En eso, realmente no sé cómo ayudarla.
La tristeza y preocupación que Emmett expresó fue tan emotiva que Maggie se enterneció tras verlo así. Aunque le sorprendió que tuviera las mismas características de protección, amor y cuidado que si fuera su compañera. Pero un vampiro no puede tener más de una compañera, ¿o sí?
Siendo así, la sesión con Emmett reveló algunas cosas:
- Eco podría ser su compañera.
- Emmett aprendió lo que otros no, tras muchas pruebas y errores.
- Cuando empezaran la sesión individual, le aconsejaría tips para mejorar su autoestima.
- Eco tenía muchos problemas emocionales, que estaban desgastando su salud mental.
En cuanto, terminó de anotar, Emmett la mira expectante, en silencio.
—Por ahora, está todo bien en ti. Esta sesión por el momento ha finalizado con broche de plata. Gracias por ser sincero, te ayudaré en lo que necesites para mejorar tú mismo y puedas disfrutar de la relación amistosa con Eco —dice mientras cierra su cuaderno y camina hacia la puerta.— La siguiente será Alice, pero puedes ir a buscar a Jasper y a la joven Eco, por mientras, en unas horas tocará la charla en conjunta.
Emmett acepta animado, saliendo y deseándole fuerza a Alice, para luego buscar el aroma de Jasper y Eco. Sabía que se demoraría. Cuando Eco no quería que la encontraran, camuflaba el aroma con el del bosque. Estaría un buen rato buscándolos.
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CAMUFLAJE (Cullen)
FanfictionCREPÚSCULO FANFIC - POLIAMOR Carole, una joven de cabellos negros y ojos verdes, es una metamorfa Cammaleoniri olvidada, sin recuerdos de su pasado ni de su origen. Su vida cambia drásticamente cuando el hielo que la aprisiona se derrite en Forks, l...
