Esme prepara el desayuno para Eco y se lo lleva personalmente a la habitación. En la bandeja, hay una variedad de frutas frescas, jugo de arándano y naranja, sándwiches y pan con mermelada de ciruela.
—Aquí tienes, querida —dice Esme, con una sonrisa cálida, mientras coloca la bandeja en la mesa junto a la cama.
—Gracias, Esme —responde Eco, sonriendo al recibir el desayuno con gratitud. El aroma de la comida y la calidez de la atención maternal de Esme la reconfortan.
Mientras tanto, Emmett está en la sala de estar, donde Edward y Esme intercambian palabras con tensión.
—¿Te incómoda y molesta que haya cumplido con mi advertencia? —expresa Emmett con una sonrisa autosuficiente al ver el desagrado en el rostro de Edward, y piensa con diversión: «Lo sé, pero debes tener en cuenta que ella lo deseaba tanto como nosotros. Quedó muy satisfecha... Deberías haber visto cómo sus pechos de nubes saltaban frente a mi rostro. Mierda... Creo que podría hasta pedir uno mañanero.«
—Te adueñaste de ella con tu bruja malvada para tu conveniencia —murmura Edward, completamente molesto. Ardía en celos, y la casa está impregnada con el aroma de los tres y el rastro del sexo.
—Y lo hará. Tal vez ella ya no sea virgen para ti o los demás, pero olvidas un detalle muy curioso sobre TI —expresa Emmett, acercándose divertido a su hermano. Le susurra al oído con un tono burlón— Eres virgen para ella, será igual que la primera vez.
Edward siente escalofríos con esas palabras y una profunda vergüenza al saber que todos conocen su situación. Traga saliva, molesto, y se levanta del sillón para alejarse de Emmett con un gesto de irritación.
—C-Cállate. Tú no sabes nada —titubea, nervioso y cohibido.
Emmett ríe entre dientes, sabiendo que ha tocado un punto sensible.
—Hijo, deja de molestar a tu hermano. Espero que mi niña se coma todo el desayuno a tiempo. Si me entero de que no la cuidas y no repones su energía... Tendrás el peor castigo de tu vida —advirtió Esme, dándole una charola llena de frutas variadas, jugo de arándano y naranja, sándwiches y pan con mermelada de ciruela.
—Bien, bien. Gracias, ma.
Con la bandeja en mano, Emmett se dirige hacia la habitación de Eco. Poco después, se escuchan los sonidos hambrientos de la pequeña Eco.
Esme se acerca a su hijo mayor y le revuelve el cabello con dulzura maternal. —No quisiera ser entrometida, pero te lo diré como mujer y como consejo de madre.
Edward la escucha, avergonzado, aceptando las palabras de Esme.
«Sé que ahora te sientes perdido. Pero tienes que admitirlo, ser un joven casto y virgíneo te hace deseable. Una mujer se siente muy especial y amada si es la primera y única mujer en la "primera vez" de un hombre. Al ser compañeros, sentirán una conexión más fuerte. Tal vez ella ya no sea virgen, pero será su primera vez contigo, y eso es óptimo para llevar tu relación a otro nivel, claro, si es que así lo quieres. Por eso debes esforzarte para que sea el mejor momento de su existencia, porque de eso dependerá que la pasión y el amor perduren contigo. Si logras frustrarla, lastimarla y hacerla sentir culpable, ocasionarás un resentimiento peor que el rechazo, y sé que eso no lo quisieras para ti. Es difícil borrar ese rastro en una mujer», piensa Esme con sabiduría.
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CAMUFLAJE (Cullen)
FanfictionCREPÚSCULO FANFIC - POLIAMOR Carole, una joven de cabellos negros y ojos verdes, es una metamorfa Cammaleoniri olvidada, sin recuerdos de su pasado ni de su origen. Su vida cambia drásticamente cuando el hielo que la aprisiona se derrite en Forks, l...
