Capitulo 22

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Ya el trato esta cerrado  entre Renata y Laureano. Por consiguiente ellos se reunen en el Hotel donde esta hospedada Renata, para poder fraguar todo aquello y poder separar a Martha y Celia.
Celia se encontraba dando las clases en la hacienda, Martha en su trabajo y ambas enfocada en lo suyo y un porvenir juntos. Martha y Celia despues de la jornada decidieron encontrarse en el riachuelo donde tuvieron su primera cita, ambas se encontraron y se miraron como la primera vez en el parque, decidieron bañarse un poco en el riachuelo sin importar ya lo que había pasado, solo querían olvidar y dejar atrás todo lo que había sucedido.

-¡Martha! Se acerca Celia y abraza a Martha. -Sabes ando un poco preocupada, aunque no deberia ser así pero es raro que desde que hablaste con Renata no se haya vuelto a aparecer.

-Celia por favor, estamos más tranquila, no? Además yo a ella le deje claro que ya no es importante para mi

-Sí ya sé, pero ella a pesar de eso no entendió porque ella intento besarte y no me digas que no fue así.

-¿Espiaste?

- ¡No! Bueno sí, un poco.

-Está bien, sí, intentó besarme pero no pudo porque todo mi ser te pertenece a ti, Celia.

Celia sonríe  sutilmente y le da un beso a Martha mientras estan en al riachuelo.

Ya Laureano y Renata idearon todo un plan para empezar a derrumbar esa relación como sea y como de lugar.
Las dos llegaban a Casa y a lo lejos laureano y Renata las estaban observando esperando el momento oportuno para dar acción. Laureano toca a la puerta, le abre Martha.

-¿Qué quieres Laureano? De inmediato pregunta Martha con cara de disgusto.

-Hola Martha, Venia a preguntarte si la Señorita Uribe ¿está hospedada  aqui en tu casa?

-¿la ves por aqui ? ¿Qué quieres en realidad?

-Cálmate Martha no estes a la defensiva, o que? Celia no te permite hablar con amigos? Laureano tocándole la mejilla sutilmente

-¡lárgate Laureano!  Celia a mi no me prohibe nada, pero por tu bien es mejor que te vayas

-Martha, ¿Quien es? ¿Está todo bien? Preguntaba Celia intranquila desde la habitación.

- No es nadie amor, no te preocupes.

-¡vaya! con que amor, sabes que mejor nos vemos mañana cerca al hotel, te espero que necesito hablar contigo. Laureano se marchó y Martha cerró la puerta. Celia sale de la habitación y nota a Martha un poco tensa:

-¿ Estás bien?

-Vino Laureano

-Y ahora que quería.

- Vino a preguntar si Renata estaba aquí y si tu me habias prohibido hablar con viejas amistades.

-Esta como que muy pesado el estúpido, ¿no?

-Un poco la verdad, ven vamos a cenar, ya nos me merecemos un descanso. Decía Martha para tratar de evadir el tema laureano y omitirle ese encuentro que se tenia que dar entre ella y él.
Martha daba vueltas al esunto, Pero no se lo comento a Celia para no preocuparlo.

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