Perspectiva de Isadora White
La mañana siguiente me desperte con la respiración de Nott rozando mi mejilla. Seguía dormido, tranquilo, y por un segundo me entretuve en contando los lunares de su rostro, pequeños detalles que nunca había notado por la noche. Era algo que me encantaba de las personas.
Luego me puse de pie con cuidado, para no despertarlo. Recogí mis cosas.
Nott hablaba entre sueños cuando, con los ojos todavía cerrados, dijo:
-Te dejé el dinero sobre el escritorio.
Me giré para mirarlo; abrió los ojos apenas y volvió a cerrar la puerta del sueño. Cogí la bolsa con los galeones, doblé su camisa y la dejé sobre una silla. Antes de salir, él añadió desde el baño:
-Esta noche, después de cenar, otra vez en mi cuarto. 150.
¿Otra vez?
Salí con el corazón un poco en la garganta, sin saber si aquello era invitación, mandato o capricho. Bajé las escaleras de la sala común con pasos rápidos y sombríos. Cuando lo ví: Anderson, derecho como si la ira le hubiera puesto columnas en lugar de hombros. Sus pasos eran fuertes; sus puños, cerrados. Se acercaba a mí con rapídez.
Cuando me tuvo frente a él. Me tomo del brazo con fuerza y me pegó a su cuerpo.
- ¿Dónde carajos estabas anoche? -susurró, con la voz rasposa- Te esperé toda la maldita noche.
-Lo siento, Anderson... tuve un problema -mentí. Intentando zafarme de su agarre.
Él soltó una risa corta y cruel.
- ¿Un problema? – dijo con desprecio- Me parece que estabas solucionando el problema que había entre los pantalones de Nott, o ¿no?
Mi estómago se contrajo. Quise ignorarlo, alejarme, pero en lugar de eso su mano subió hasta mi cuello y me estampó contra la pared. Dolía, y el aire me faltó. Unos estudiantes la miraban desde las escaleras; los susurros trepaban por el pasillo.
- ¿A dónde mierda vas?- escupió- Te hice una pregunta zorra. ¿Creés que puedes jugar conmigo y salir impune?
-Mi trabajo no es solo chupártela a ti Anderson- las palabas salían de mi boca como susurros entre cortados- Si quisieras eso, deberías poder pagar la cantidad de dinero que paga Nott.
Su cara se desplomó por unos segundos. Su agarré se hizo más fuerte y su voz cambió de tono. Más fría, con esa seguridad de quien puede hacer realidad sus amenazas.
-Hoy vendrás a mi cuarto - susurró- A compensar lo que anoche no cumpliste-
-No puedo.
-¿A no? Bien... te dire algo Isadora-murmuró, pegando el rostro al mío- Mi padre es un hombre influyente en el mundo mágico. Puedo juntar pruebas, inventarlas si hace falta. Y haré que Dumbledore se enteré de lo pequeña zorra de Ravenclaw hace. Haré que te echen. Que se acabe esto para tí.
Mi boca se quedó seca. Sentí cómo la sangre se me iba de la cara y el pulso se me hacía un tambor. La garganta me ardía de rabia y miedo a la vez. Lo empujé con todas mis fuerzas y corrí escaleras abajo hasta el jardín, el pecho latiéndome estruendoso, las lágrimas cayéndome inesperadas por las mejillas.
Me dejé caer contra la fría pared exterior, mirando el campo de quidditch. Contuve la respiración, conté hasta diez una, dos veces; intenté calmar la cabeza que no paraba de inventar escenarios peores.
Si Anderson tenía conexiones, si realmente podía manipular a los profesores o a quien fuese entonces aquel chantaje no era solo orgullo herido: era el fin de todo lo que había construido para mis hermanas y para mí.
Charlotte apareció sin hacer ruido, como siempre, repartiendo una calma que no sabía fingir.
-Sissy, te estuve buscando por todo el castillo- dijo sentándose a mi lado - ¿Estás... estás bien?
Asentí con la cabeza y, con las manos todavía temblando, metí la mano en el bolsillo y saqué la bolsita con los 150 galeones que Nott me había dejado. Se me hizo un nudo en la garganta al ofrecérselos.
-No podré acompañarte hoy a Hogsmade Char-murmuré -Toma, ve a comparte el vestido que querías.
Ella sonrió, radiante, y me ofreció un pañuelo sin prisa.
- ¿Estás segura que te encuentras bien? – volvió a preguntar, con esa voz que parecía querer curarme.
Me limpié las lágrimas, forcé una sonrisa que no me convencía y le di un abrazo apretado. Su calor fue lo único que me sostuvo en ese momento.
-De verdad... no te preocupes Char, estoy bien- respondí dándole una sonrisa forzada- Ve a hogsmade con tus amigas y cómprate ese vestido que tanto te gusto.
-Gracias Sissy... - susurró en mi oído.
Luego la vi marcharse, sin antes voltear una ultima vez, gritando:
–Cuando regrese te mostrare mi vestido.
Charlotte no sabía nada de lo que había pasado esa noche. Nunca le había contado a ella ni a Penny casi nada de lo que hacía para traer galeones a la casa. Solo los chicos mayores del colegio lo sabían. No podía permitir que Anderson fuera quien pusiera punto final a todo de un soplido.
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𝐎𝐉𝐈𝐓𝐎𝐒 𝐕𝐄𝐑𝐃𝐄𝐒 | 𝑻𝒉𝒆𝒐𝒅𝒐𝒓𝒆 𝑵𝒐𝒕𝒕
Fanfiction¿Qué pasaría si existiera una prostituta en Hogwarts? Y peor aún... ¿Qué pasaría si Theodore Nott se enamora de ella? Historia Completa. Queda prohibida cualquier copia o adaptacion sin mi permiso‼️ No hay historias de este estilo en la comunidad de...
