Capítulo 9

27.1K 2K 109
                                        


Perspectiva de Isadora White


Después de que Charlotte se fue, me quedé un rato mirando el camino vacío hacia Hogsmeade. Sentía el estómago revuelto y las manos frías. No podía sacarme de la cabeza las palabras de Anderson, esa amenaza que seguía repitiéndose una y otra vez dentro de mí.

Sabía que no tenía opción. Tendría que ir.

Pero antes debía hablar con Nott. No podía simplemente no presentarme sin avisar.

Lo encontré en uno de los pasillos exteriores del castillo, conversando con Riddle. Ambos reían, con el humo del cigarrillo flotando entre ellos. Cuando Theodore me vio a unos metros, le hice una seña para que se acercara. Me observó un momento, algo confundido, y después le devolvió el cigarrillo a su amigo antes de caminar hacia mí.

- ¿Qué sucede? - preguntó, con las manos en los bolsillos.

-Esta noche... no podré ir- dije sin mirarlo a los ojos.

- ¿Por qué? - su tono fue tranquilo, pero noté la tensión escondida en su voz.

-Debo verme con otra persona.

Él arqueó una ceja.

-¿Con quién?

Me mordí el labio. No podía decirle. No quería que hiciera preguntas.

-No importa -murmuré, intentando sonar indiferente.

-Claro que importa -respondió, dando un paso hacia mí- Te pedí antes que nadie. Creo que tengo derecho a saber, ¿quien es el idiota que te está quitando mi tiempo?

-Theo, no puedo -insistí, esta vez más firme, aunque la voz me temblaba un poco.

Él me observó en silencio unos segundos. Su mirada era inquisitiva, como si intentara leerme los pensamientos.

-Si no me lo dices, tendré que averiguarlo yo mismo- advirtió, y su voz me dejó sin aire.

-Anderson Bones -solté al fin.

Theo soltó una risa incrédula, casi burlona.

-¿Por ese mestizo? -preguntó, y luego se acercó más, acorralándome contra la pared- ¿Cuánto te ofrece? Te doy el doble.

Mis ojos se abrieron como platos. ¿Cuánto dinero estaba dispuesto Theodore Nott a pagar por mí?

-Treinta -respondí, en voz baja.

Nott bufó, furioso.

-Te ofrecí 150 desde el principio, Isadora, ¿qué mierda-

-El problema no es el dinero -lo interrumpí, con un nudo en la garganta.

-¿Entonces qué? -exigió saber.

Me quedé en silencio. No sabía si confiar en él. Si le contaba la verdad, podría usarla en mi contra. O peor, intentar enfrentarse a Anderson y empeorar las cosas.

Theo esperó unos segundos, luego me tomó del mentón y me obligó a mirarlo. Su rostro estaba serio, sus mejillas enrojecidas de ira.

-Isadora- dijo firmemente.

Suspiré y decidí decirle la verdad.

-Anoche Anderson me pidió que fuera a su cuarto. Le había dicho que sí, pero... terminé quedándome en el tuyo. Hoy me vio salir y se puso como loco. Dijo que si no iba esta noche, le contaría a Dumbledore lo que hago. Que diría que... me acuesto con estudiantes a cambio de dinero. Que tiene testigos. Que podría lograr que me expulsen.

Theo me soltó el mentón y retrocedió un paso. La expresión en su cara cambió por completo. Ya no era enojo, era algo más oscuro. Caminó unos metros hacia el pasillo, respirando con fuerza, y sin decir una palabra se fue.

No me dio tiempo a detenerlo ni a explicarle nada más.

Me quedé ahí, en medio del pasillo, con el corazón latiendo tan fuerte que me dolía.

No sabía si había sido una buena idea haberle dicho.

𝐎𝐉𝐈𝐓𝐎𝐒 𝐕𝐄𝐑𝐃𝐄𝐒 | 𝑻𝒉𝒆𝒐𝒅𝒐𝒓𝒆 𝑵𝒐𝒕𝒕Donde viven las historias. Descúbrelo ahora