Perspectiva de Isadora White
Nott dejó caer su cuerpo a mi lado, el pecho subiéndole y bajándole como si acabara de correr una maratón. Yo también jadeaba, pero todo en él sonaba más intenso, más vivo.
Me senté sobre la cama y empecé a vestirme sin decir nada.
-¿Qué hacés?-preguntó entre jadeos, sin moverse del todo.
-Me voy.
No respondió. Solo se recostó contra el respaldo de la cama, mirándome mientras me abrochaba el brasier.
-No puedo quedarme, Nott. No eres el único cliente esta noche- dije mientras me acomodaba el tapado negro.
-Lo entiendo-respondió rápido, casi como si quisiera sacarse el tema de encima.
Se levantó, abrió un cajón y sacó los galeones.
-Tomá. Cierra la puerta cuando salgas.
Los conté antes de irme. Cuarenta.
-Espera...- me giré hacia él-, aquí hay de más. Son treinta. -le tendí las diez monedas sobrantes.
Él negó con un gesto de la mano.
-Quédatelos.
-No, tómalos.- insistí.
-Isadora- suspiró, algo fastidiado-. Te digo que te los quedes. Lo hiciste bien, ¿sí?- Y sin decir nada más, se encerró en el baño.
Me quede mirando la puerta del baño por unos segundos y antes de irme, deje los 10 galeones de más en su escritorio y salí por la puerta.
-----------------
La noche había sido eterna y el sueño me pesaba en los ojos. Estaba almorzando en la mesa de Ravenclaw, luchando por no dormirme, cuando vi a Charlotte corriendo hacia mí.
-Sissy, ¿iremos a Hogsmeade hoy, verdad? -me preguntó con esa sonrisa que siempre me desarmaba.
Charlotte y yo éramos bastante parecidas, al menos físicamente: el cabello rubio, los ojos verdes... Pero ahí terminaban las similitudes. Ella era pura luz, alegría, simpatía. Yo, en cambio, tenía las sombras que ella no.
-Claro que si Char. Como todos los domingos- le sonreí con ternura-. En la tarde te busco, ¿de acuerdo?
Asintió feliz y se fue a su mesa.
Charlotte estaba en primer año y era de Gryffindor; yo, en quinto y en Ravenclaw. Siempre creí que el sombrero la mandaría a Hufflepuff, pero cuando gritó "Gryffindor", me quedé helada. Me tomó años entender por qué.
Charlotte y Penny eran las únicas personas que tenía, nuestros padres habían muerto después de que yo terminara mi tercer año en Hogwarts. Desde entonces nada fue fácil. Y todo empeoro, cuando me entere que mis padres ya no tenían dinero, estaban secos, no había quedado ni un galeón en el banco luego de sus muertes.
---------
Horas después, Charlotte y yo paseábamos por las tiendas de Hogsmeade.
-¡Mirá ese vestido, Sissy! -exclamó Charlotte, pegada al vidrio de una tienda- ¿Me lo comprás? Por favor...
Me acerqué para mirar el precio y casi se me cae el alma al suelo. ¿150 galeones?
-Char, ¿por qué no buscamos otra cosa? -le dije, tomándola del brazo-. Es muy caro, no puedo comprártelo ahora.
Ella bajó la mirada, insistente.
-Pero falta poco para mi cumpleaños, y quiero algo lindo para ese día.
-Lo sé, pequeña. Pero elige otra cosa, ¿sí? Te prometo que para tu cumpleaños te lo regalare.
-Sissy...por favor.
Me sentí horrible. No podía ni comprarle un vestido. Tengo que trabajar más, pensé.
Estaba a punto de negarme otra vez cuando una voz masculina sonó detrás de mí.
-Yo te lo compro.
Me giré de golpe. Theodore Nott estaba ahí, tan tranquilo...
-¿Qué?- pregunté, sin entender.
-Yo le compro el vestido- dijo sacando dinero de sus bolsillos.
Tardé unos segundos en reaccionar.
-No- lo detuve poniendo mi mano en su brazo-. ¿Por qué gastarías 150 galeones en alguien que no conoces y que además es cuatro años menor que tú?
Él soltó una bocanada de humo.
-No soy un pedófilo, si eso es lo que crees- dijo con una pequeña sonrisa en su rostro.
-Entonces responde mi pregunta.
Charlotte me tiró del brazo, incómoda.
-Ya Sissy... vámonos. Me comprás el vestido en mi cumpleaños.
Asentí, lista para irme, pero Nott me tomó del otro brazo.
-Lo siento, pequeña, pero todavía no terminé de hablar con tu hermana -dijo, arrastrándome unos pasos más allá.
-¿Qué te pasa? -me solté con brusquedad.
-Te necesito en mi cuarto hoy a la noche.
-No puedo -contesté, dándome vuelta.
Me detuvo de nuevo, con más fuerza esta vez.
-¿Cómo que no puedes?
-Ya tengo dos encuentros y mañana hay clases. No hago más de dos por noche los domingos -le aclaré, irritada- Si quieres, puede ser mañana durante el día.
-No, te quiero hoy a la noche y toda la noche.
Rodé los ojos.
-Te dije que no puedo.
Quise irme de nuevo, pero Nott no soltaba mi brazo.
-¿Cuánto te pagan entre los dos?- dijo acercándose a mi- ¿60? Te pago más si vienes conmigo.
Lo miré sin entender. Había decenas de chicas dispuestas a tirársele encima sin cobrarle nada, ¿por qué yo?
-¿Cuánto más? -pregunté al final.
-100.
Mis ojos se abrieron de par en par.
¿100 galeones solo por dormir conmigo?
Era demasiado. Con eso podría comprarle el vestido a Charlotte. Quizás podía aceptar, cumplir con los otros dos y listo. Faltaría a un par de clases, pero ¿qué importaba?
-Está bien. A medianoche estaré en tu cuarto.
Nott asintió y me soltó por fin.
Más tarde, mientras volvíamos a Hogwarts, le prometí a Charlotte que el próximo fin de semana volveríamos a Hogsmeade. Y que tendría ese vestido.
Nota de la autora: Holaa espero que esten disfrutando de la lectura, es la primera vez que escribo algo así, por lo que no soy muy experta, pero prometo ir mejorando. Por último seguramente estos días voy a estar actualizando más seguido.
Besos!
ESTÁS LEYENDO
𝐎𝐉𝐈𝐓𝐎𝐒 𝐕𝐄𝐑𝐃𝐄𝐒 | 𝑻𝒉𝒆𝒐𝒅𝒐𝒓𝒆 𝑵𝒐𝒕𝒕
Fiksi Penggemar¿Qué pasaría si existiera una prostituta en Hogwarts? Y peor aún... ¿Qué pasaría si Theodore Nott se enamora de ella? Historia Completa. Queda prohibida cualquier copia o adaptacion sin mi permiso‼️ No hay historias de este estilo en la comunidad de...
