Capítulo 30

7.7K 587 46
                                        


Perspectiva de Isadora White


La mañana siguiente, el aire helado del bosque parecía aún más denso, como si el invierno también estuviera conteniendo la respiración.

Hermione preparaba un té caliente, mientras que Ron terminaba de empacar las provisiones. Harry tenía su concentración en el mapa extendido sobre la mesa de madera.

Me desperté lentamente, con la cabeza pesada y el cuerpo entumecido, como si cada músculo hubiera envejecido años en una sola noche.

Tardé unos segundos en recordar dónde estaba.

Tragué saliva, el sabor metálico aún en mi boca. Me incorporé con lentitud, notando que estaba arropada en el sofá. Apreté los labios, sintiendo de nuevo ese nudo en el estómago. Miré hacia la puerta con la esperanza absurda de que Charlotte apareciera ahí, con sus botas llenas de nieve y una sonrisa traviesa por haberse perdido. Pero no había nadie.

Ni un sonido.

Nada.

Solo ese silencio que se volvió costumbre desde que Theo dejó de venir.

Me puse de pie con lentitud, ignorando el leve dolor en el abdomen. No podía pensar en eso ahora. Solo había una cosa en mi mente. Una persona.

-Me voy- dije de golpe.

Los tres me miraron desde donde estaban, sorprendidos.

-¿Cómo que vas a irte?- preguntó Harry, incorporándose.

-A buscar a Charlotte- respondí con firmeza, agarrando el abrigo que había dejado sobre una silla.

Harry se acercó un paso, su expresión tensa.

-Isa, no. No puedes salir sola. Si la secuestraron, lo más probable es que Voldemort esté detrás. Y si él la tiene, entonces...

-Entonces, ¿qué?- lo interrumpí, con mi voz quebrándose aunque intenté sonar fuerte- ¿Voy a morir? ¿Va a matarnos a ambas? ¿Crees que eso no lo pensé ya?

-Isa, escúchame- insistió Harry- Si vas sola, no solo te pones en peligro. Él puede usar eso en tu contra. Puede usarla a ella para llegar a ti. ¡Eso es lo que hace!

-¡No me importa!- grité, con el corazón latiéndome en los oídos- Pasé toda mi vida cuidando a mis hermanas. Toda mi vida. Dando todo. Dando mi tiempo, mi energía, mis sueños, hasta mi cuerpo... para que ellas estuvieran bien... Y ya perdí a una. No pienso quedarme sentada, mientras me arrebatan a otra también.

El silencio que siguió fue como un eco de mi dolor.

-Charlotte me necesita. Y si tengo que morir buscándola, entonces que me lleven a mí en su lugar.

Harry apretó la mandíbula, sin saber qué decir. Ron bajó la mirada, visiblemente incómodo. Y entonces fue Hermione la que rompió ese muro de duda.

-No vas a ir sola- dijo con firmeza -No podemos dejarte sola.

La mire por unos segundos.

-No es necesario- dije sintiéndome un poco culpable al saber que ellos también tenían cosas con que lidiar en esos momentos.

-Te ayudaremos- agregó Harry decidido- Pero debemos seguir con nuestra misión también, debemos encontrar esos horrocruxes.

-Lo entiendo- asentí- Iré con ustedes.

Harry asintió en silencio. Y en eso quedó sellado el acuerdo.


-------------------------

𝐎𝐉𝐈𝐓𝐎𝐒 𝐕𝐄𝐑𝐃𝐄𝐒 | 𝑻𝒉𝒆𝒐𝒅𝒐𝒓𝒆 𝑵𝒐𝒕𝒕Donde viven las historias. Descúbrelo ahora