Agatha (Narrador)
Como he de suponer, todos nos preguntamos a donde se dirige Agatha con tanto apuro esta noche. Agatha tenía una cita agendada. La señorita Maxwell había conseguido para ella un postulante de lo más apropiado. Así que Agatha se apresuró en llegar a su departamento para peinar sus largos cabellos, cambiar su falda tuvo con blusa blanca a juego por un hermoso vestido rojo – una sugerencia de la señorita Maxwell – y remplazar su maquillaje de día por uno de noche que realzara la belleza de sus ojos avellanados. Ya lista abrió la aplicación en su teléfono que le permitiría conseguir un transporte seguro para llegar a al lugar indicado.
La dirección que le habían dado era un elegante restaurante ubicado al este de la ciudad. Era de esos sitios que miras detenidamente al pasar, esa clase de lugares donde hasta el agua tiene un costo elevadísimo. Lo cual indicaba a Agatha que su barco había llegado a buen puerto. Si su cita tenía los medios para pagarle una cena completa en aquel restaurante tan lujoso, seguramente se trataba de un hombre importante o posiblemente adinerado.
-Reservación. – Preguntó quién seguramente era el manager. Un hombre alto con el pelo entrecano. - ¿Me ha escuchado? – Añadió al darse cuenta de la nula atención que Agatha le prestaba, ya que no podía dejar de ver las lámparas de cristal, las mesas bellamente distribuidas y las personas importantes o incluso famosas que podrían estar cenando bajo la misma luz de las lámparas donde ella también degustaría de ricos manjares esa misma noche.
- Hook. – Le respondió Agatha al hombre que la miraba fijamente por encima de sus anteojos.
-Hook... – Repitió el manager buscaba aquel nombre en la moderna Tablet que había sustituido aquellas elegantes libretas negras que resguardaban los nombres de los comensales a asistir. – Sígame. – Agrego poniéndose en marcha para dirigir a Agatha hasta la mesa que habían reservado para ella, la cual no estaba ni cerca de alguna puerta o bajo una luz directa que pudiera molestarla.
Aunque Agatha estaba ciertamente maravillada por todo hasta ahora, no podía dejar de pensar que no tenía ni idea cual sería la apariencia de su posible futuro esposo, lo cual la mortificaba. Aunque la mayoría fingimos que el físico no es algo que nos importe, ciertamente no es muy cierto a la hora que nuestra tolerancia es puesta a prueba. Todos soñamos con ese hombre alto de sonrisa arrebatadora que nos hará caer rendidos en cuanto sus ojos se crucen con los nuestros, pero es de ilusos soñar y de resignados conformarse, así que Agatha en caso de que su cita no fuese de su agrado, ya había avisado a una amiga de ante mano para que la socorriera de resultar ser todo un fiasco. La amiga en cuestión tenía la obligación de llamar a Agatha a una hora determinada, ésta fingiría tener un pariente enfermo y se libraría de soportar al misterioso hombre más del tiempo estrictamente necesario.
-Lamento haberla hecho esperar. – Dice un apuesto hombre de cabellos oscuros y mirada serena.
- ¿Es usted el señor Hook? – Responde Agatha colocando el teléfono sobre la mesa un momento, ya que mientras el hombre misterioso no había hecho su aparición, ella dedico el tiempo libre a postear en Instagram las fotos que se había tomado con su vestido rojo nuevo.
-Se podría decir. – Contesta el hombre con una sonrisa.
- ¿Entonces...? – Pregunta ahora con los ojos entornados fijos en él.
-Es una larga historia. – Responde él sentándose frente a ella.
-Me gustan las historias. – Dice Agatha elevando una ceja.
-Aunque usted no se acuerda de mí. – Empieza él. – Yo me acuerdo muy bien de usted, Agatha. – Prosigue mirándola con aquellos ojos grises y serenos. - ¿Big G te suena familiar? – Agrega sonriendo.
ESTÁS LEYENDO
Un Paso Hacia La Luz
Teen FictionGeorgina "Gigi", ha sufrido una gran humillación pública, lo que la ha llevado a padecer una terrible fobia al exterior (Agorafobia). Cada segundo de la vida de Gigi está organizado en lo que ella llama "La Agenda del Grinch", la cual (según ella) e...
