Terapia de família

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Por obvias razones, Nickole y Chris volvieron antes a Boston.

El camino en avión se les hizo eterno y Nickole no dejaba de llorar.

Tasha y Howard habían decidido mandar a Nickole a Italia e ir mandando cosas para no tener que volver.

Al llegar a casa, todos sus hijos fueron a saludarlos menos Rob.

-¿Dónde está vuestro hermano? - preguntó Chris

-No quiere salir de la habitación - dijo Howie - No pienso perdonar nunca a mi tío por lo que les ha hecho, ¿me oyes, papá?

-No creo que yo lo haga tampoco - dijo serio - Voy con tu hermano - subió rápido a la habitación de Rob y Howie.

Entró y rápidamente fue a abrazar a su hijo.

-¿Cómo estás? No sé para que pregunto. Papá está contigo, Rob.

-Me quiero morir, papá - rompió en llanto

-Lo sé, campeón. No me gusta verte así - se puso a llorar él también - Le dije que no había pensado en vosotros, le dije que era injusto - tragó saliva - Siento mucho no poder haber hecho nada para que cambiasen de opinión. Te juro por Dios, Rob, que haría lo que fuera por quitarte ese dolor y pasarlo por ti.

-¿Me he portado mal con ella? ¿He hecho algo para enfadarlos? No lo entiendo, papá.

-No es culpa tuya, campeón, tú te has comportado perfectamente bien. La has cuidado muy bien y la has querido mucho.

-Yo quiero a mi Nicky conmigo...

-Lo siento, campeón. Te juro que no puedo hacer nada. ¿Quieres desahogarte? Voy a ir al gimnasio, vente conmigo.

-Yo solo quiero a mi Nicky...

-Mira, escucha Rob. Esto no tiene porque ser el final, ¿sabes? Tienes su número y podéis seguir hablando. Y cuando ella sea adulta, podrá volver a casa si así lo desea, ¿sí? Mamá y yo estuvimos separados doce años y mira.

-No quiero estar separado de ella ni un segundo, papá.

-Lo sé, te juro que sé como te sientes y tengo ganas de romper todo lo que tenga delante. Pero no te puedes rendir, Rob. Hazme caso, por favor. Vamos - lo levantó de la cama - Papá te va a llevar a dar unos ganchos, vamos. ¡Howie! - llamó a su hijo mayor

-¿Todo bien? - llegó rápido a la puerta

-Llama a Kristin y Chris, nos vamos al gimnasio. Terapia familiar. Os vais a desahogar como nunca en la vida. ABSOLUTAMENTE NADIE JODE A MIS HIJOS - dio un golpe en el armario - Andando. - salió de la habitación

-Chris, ¿está todo bien? - lo paró Nickole en el pasillo

Chris la abrazó y se puso a llorar

- Está jodido, Nicky. Rob está muy jodido y yo no puedo hacer nada. Te juro que quiero pegarle un puñetazo al idiota de Howard en toda la cara.

-Ya está, mi amor - lo besó - Está bien. Yo también estoy enfadada, pero hay que apoyar a Rob entre todos, ¿sí? Yo también estoy muy dolida con esta situación. Tranquilo - lo volvió a besar

-Les abro las puertas de mi casa, cuido de su hija tanto tiempo como si fuera mi hija, les doy trabajo, les ayudo a arreglar su casa...les agradezco con mi alma que salvaran la vida de Rob, pero ahora me lo están matando en vida, Nicky. - se soltó y le pegó un puñetazo a la pared

Al hacerse daño, se puso a gritar de la rabia

-Ey, Chris, ya. - lo abrazó - Cálmate, mi vida, por favor - lo agarró por la cara y lo besó - Ya. Lo último que va a ayudar a Rob es verte así. Yo también estoy cabreada, muchísimo. Pero ya - lo volvió a besar

Cuando el destino está escrito (secuela)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora