Chris cuida a Nickole

17 1 0
                                        

Una vez en el restaurante, Nickole miró los platos y empezó a adormilarse.

-Ma, ¿todo bien? - la abrazó Howie

-Sí, tranquilo bebé.

-No, mami. Te estás durmiendo. Si tenías sueño, ¿por qué no lo has dicho?

-Quería pasar más tiempo contigo.

-Podría haber cenado contigo en el hotel.

-No quiero ir al hotel...

El teléfono de Nickole sonó, y al ver que era el número de Christopher, contestó al momento.

-¡Mi niño!

-Mami hermosa. Perdona por no contestar las llamadas, casi no tengo tiempo de respirar. Me han dicho que estás muy triste. Lo siento muchísimo.

-¡Mi niño! Mamá os echa mucho de menos.

-Yo a ti también, de verdad lo digo. Oye, me he enterado de donde estáis, estoy acabando en España, así que la semana se viene me paso a veros.

-¿De verdad? - se le iluminó la cara

-Te lo juro, mamá. Ya tengo hasta el billete. Iré contigo unos días y luego volveré a casa.

-Gracias, mi vida. Muchas gracias, mi amor.

-¿Puedes pasarme con papá?

-Claro que sí. Te amo, cachorro.

- Y yo a ti, mami.

-¡Chris! - se puso su padre

-Papá, ni Rob ni Kristin me contestan el teléfono.

-¿A ti tampoco? Se alejó un poco para que Nickole no oyera

-No. Howie ya me ha dicho que está ahí con vosotros, pero ni rastro de Kristin y Rob.

-Creo que voy a llamar a la tía Tasha, a ver si sabe algo.

-Vale, pa. Nos vemos, ¿si?

-Cuídate, Junior. - colgó - Es impresionante lo de estos dos - Marcó el número de Tasha

-¿Nicky?

-No, soy Chris. ¿Sábes algo de Rob? Nicky está al borde de darle algo si no habla con él.

-Está cenando en casa ahora mismo.

-¿Está en Boston?

-Sí. Ha venido a pedir la mano de Nicky. Se casan el año que viene.

-Oh... Valiente hijo de... Dile que llame a su madre. Está hecha una mierda. No, ¿sabes que? Que no la llame. Bendito hijo de... ¿Cómo se atreve a hacer eso sin nosotros estar delante?

-Le he dicho exactamente lo mismo. Howard se ha enfadado bastante, pero ya que estaban aquí...

-Dile que el que está haciendo mierda a su madre ahora es él. Voy a cortar las puñeteras tarjetas de una vez. Se acabó. Me tiene harto - colgó y le llevó el teléfono a Nickole.

-¿Todo bien? - le preguntó Nickole

-Quiero cenar tranquilamente - cogió su teléfono y canceló las tarjetas de Robert

-Chris, ¿que pasa?

-Amor, cena. Te mereces un descanso - se tocó el pecho - Estoy bien, no te preocupes.

-Papá, ¿tú corazón está bien? - se preocupó Howie

-No es el corazón, es la ansiedad que me da tu hermano.

Cuando el destino está escrito (secuela)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora