La charla de los hombres Evans

31 1 0
                                        

Horas después, Nickole volvió a casa y Scott llegó con Christopher.

-Parece que te has caído de un avión, Rob. Tienes suerte de no haberte desfigurado la cara - le dijo Christopher

-Menos tonterías, rubio hermoso. Sigo siendo el favorito de mamá. - contestó Rob - ¿Cómo están las chicas?

-Kristin está algo perdida sin su hermano mayor. Dice que tiene ganas de venir a verte y la ha liado cuando ha visto que yo venía pero ella no.

Chris abrazó a Christopher

-Chris, Rob quiere tener una conversación con nosotros. Algo así como una charla de los hombres Evans.

-Vuelvo en un rato - dijo Scott

-Padrino - lo paró Rob - Ha dicho hombres Evans. Te incluye a ti también.

-Está bien - sonrió - Me quedo.

-Os he mandado a llamar porque después de lo que ha pasado estoy muy preocupado por nuestras chicas. Se llevaron a mamá y eso me hace pensar que van a volverlo a intentar de nuevo.

-¿Qué tienes en mente? - preguntó Chris

-Puesto que somos cuatro y ellas también, propongo no dejarlas solas ni un segundo. Hacer turnos para estar con ellas y vigilar que nadie les hace nada. Avisarnos si algo pasa para que los cuatro podamos cuidarlas.

-Mamá no va a aceptar eso, Rob - dijo Chris - Tu madre siempre se ha defendido sola, y créeme, yo lo intenté en su momento y se enfadó conmigo.

-No tiene por que saberlo.

-Claro, porque no estamos hablando de la mujer que más nos conoce, ¿verdad, Rob? - sonrió Chris

-Papá tiene razón - dijo Christopher - Pero Rob también, papá. No importa que mamá no quiera, tenemos que cuidar de ellas. Sabemos que són perfectamente capaces de cuidarse, pero una ayuda extra nunca va mal.

-Sí. - intervino Scott - Vuestra madre no se va a dejar por vosotros, que sois su vida, pero por mí sí.

-Ese vendría a ser mi trabajo, Scott - dijo Chris

-¿No ha sido siempre trabajo de los dos? Piénsalo. ¿A quién ha acudido siempre Nicky cuando ha estado mal? A mí. ¿Con quién quiere estar siempre? Contigo. No tiene porque cambiar nada, simplemente tenemos que pasar más tiempo con ella. Y al estar las niñas de por medio, las estamos protegiendo a las cuatro.

-Chris y yo nos podríamos turnar - dijo Rob - Unos días puedo salir con Nicky y otros días quedarme con ellas.

-Y, ¿Cuándo yo no esté? - dijo Chris

-Ahí es donde entro yo - dijo Scott - Y tus pequeños. Mientras estén en clase, yo puedo estar

Chris se quedó mirando a la nada

*-Si tú le dices algo a alguien, tu mujer y tu hijo van a morir. Ten presente que tengo contactos y que nunca averiguarán que he sido yo - dijo una mujer mientras le apagaba un cigarrillo en el pecho*

-¡María! - dijo Chris al momento - Scott, necesito que te quedes con mis hijas, Chris, ayuda al tío Scott con las chicas, Rob, llamaré a Howard para que se quede contigo. Me voy con Nicky a Chicago. Creo que sé quien está detrás de todo esto.

-Espera, Chris, ¿qué está pasando?

-¿Recuerdas a María, Scott? Creo que puede estar detrás de todo esto. Me dijo que iría a por Nicky y Rob y, ahora Rob tiene un tiro en el estómago y secuestraron a mi mujer. ¿Casualidad? No creo.

-¿Esa mujer no estaba en la cárcel?

-No sería la primera vez que alguien manda a matar a alguien desde ahí dentro.

-¿Desde otro estado?

-¿Desde cuando ha importado eso en este país?

-Cierto. Vamos.

Salieron del hospital y, cuando llegaron a casa, Chris se metió directo a su habitación, sacó la maleta y la empezó a llenar

-¡Ey, Chris! - lo paró Nickole - ¿Qué pasa? ¿Está todo bien? - preguntó casi llorando

-Mi amor, no - la besó - Nos vamos. Volvemos a Chicago tú y yo. Tenemos que averiguar algo. Tiene que ser ya.

-Pero, ¿qué pasa?

-Tenemos que hablar con María. No sé que me da que está detrás de todo esto.

-¿María? ¿Qué tiene que ver esa puta loca con todo esto?

-Eso es lo que quiero averiguar. Haz las maletas, Scott se quedará con los niños.

-Ey, ¿Qué hay de Rob?

-Howard se quedará con él, ya está avisado.

-Chris, ¿puedes calmarte un momento? - lo paró de nuevo y lo sentó en la cama - Amor, ¿por qué crees que María tiene algo que ver en esto?

-¿Recuerdas que me dijo que si le decía algo alguien iba a ir a por ti y a por Rob?

-Sí...- se sentó ella también - ¿Sábes que si tiene que ver con lo que le ha pasado a nuestro pequeño la voy a matar, verdad?

-Nicky...no vamos a matar a nadie. Simplemente quiero que podamos vivir tranquilos de una maldita vez porque siempre hay algo que se interpone y estoy muy cansado de que la gente no me deje ser feliz con mi familia. Estoy muy harto de que siempre haya algo que nos quiera separar o hacer daño, mi Nicky.

Nickole se levantó y abrazó a su marido

-Tranquilo. Vamos a ir a Chicago y yo me voy a comportar. Tenemos que saber quien está detrás de todo esto.

-Por favor.

-Te lo prometo, mi vida.

Cuando el destino está escrito (secuela)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora