Italia

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Días después, en Atlanta.

-¿Dónde está mi coche, mamá?

-Lo he mandado a casa. Volaremos.

-Me encanta conducir ese coche, mamá.

-Lo sé, pero quiero ir contigo en avión.

-Vale. Bien.

-¿Tienes la maleta hecha?

-Sí.

-¿Pasaporte?

-¿Para que iba a necesitar el pasaporte?

-Ah, no te lo había dicho. No vamos a casa. Vamos a unas vacaciones mamá/Rob.

-Eres la mejor madre de el mundo.

-No me agradezcas todavía - sonrió

En el aeropuerto, Nickole le vendó los ojos a Robert y le puso auriculares para que en todo al abordaje no escuchase no viera el destino.

Al llegar a Itália, Tasha los esperaba en el aeropuerto.

-Ma...- la miró Robert - ¿Qué hacemos aquí?

-Venimos a llevarnos a tu chica de vuelta a casa.

-¿De verdad? - sonrió

-Sí, claro.

-Mamá - la abrazó - Te amo.

-Lo sé - sonrió también

-¡Tía Tasha! - fue a abrazarla

-¡Pequeño Rob! - besó su cabeza - Perdónanos por alejarte de Nicky, Rob. No vamos a volver a hacerlo, ¿de acuerdo?

-Por favor, no me volváis a apartar de mi Nicky. Por favor te lo pido, tía Tasha. - empezó a llorar - Quiero verla. ¿Dónde está?

-Está en casa. Hoy no la he mandado a clase.

-Quiero verla ya.

-Claro que sí, cariño - lo abrazó fuerte

-Tash- la abrazó Nickole - Te echo mucho de menos - empezó a llorar ella también

-Yo también a ti - lloró también Tasha - Me siento muy sola y nadie me ayuda con el embarazo.

-Estás preciosa. Esa barriga es maravillosa.

-Es un niño - sonrió

-Felicidades.

-Vamos a casa. He dejado a Nickole durmiendo y cuando se levante va a estar chafadísima. Necesita mucho a Rob.

-Ragazzo, muévete. No queremos hacer esperar a Nicky.

-Claro, mamá- dijo Robert yendo hacia fuera

Cuando llegaron, la casa estaba completamente en silencio.

Todos fueron a la cocina y Nickole sirvió el desayuno mientras Tasha iba a despertar a Nicky.

-Buenos días, mi niña.

-¿Qué tiene de buenos? - se quejó Nicky

-Hace buen día y he decidido que hoy no vas a clase.

-Gracias. No necesito más desplantes e insultos.

-Vamos a desayunar. Seguro que te encanta el día que hace.

-No creo. Pero al menos descansaré de esa gente por un día.

-Vamos, levanta. Verás que desayuno más rico.

-Gracias, mamá - se levantó poco a poco de la cama - Espera... - la olió - Mamá, ¿desde cuando usas perfume de hombre?

Cuando el destino está escrito (secuela)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora