La sobreprotección de Robert

26 2 0
                                        

Nickole llegó a la semana siguiente a Atlanta, ya caída la noche.

Su madre la esperaba en el porche con una cerveza y nachos

-¡Qué recibimiento, señora Richardson! - la abrazó

-Tu marido, tu padre y yo queremos verte relajada, contenta y feliz. Y consentirte un poco.

-¿Cómo lo haces, mamá? - se sentó y le dio un sorbo a su cerveza

-¿El qué?

-Vivir sin nosotros en casa. ¿No echas de menos tenernos por aquí?

-Todos los malditos días. Echo de menos a Max y Mason correr por el patio mientras se tiran una pelota, ver a papá jugar con ellos, tomarme un café contigo y hablar de nuestras cosas...

-Howie se fue ayer con su padrino a Los Angeles, Rob va a hacer dieciocho años, Kristin va a tener edad de conducir en nada...mi rubio hermoso cada día está más grande y mis gemelas crecen a pasos agigantados.

-Sí, lo sé. Si a tí te afecta, imagina a mí que fui quien te parió a tí.

-Mami. Te quiero mucho. No quería venir, por que odio dormir sola, pero no me arrepiento de nada.

-Además, mañana hay comida familiar. Toda la familia. Mase, Max, los chicos...

-¿Los chicos? - sonrió - Me irá bien un poco de Nick sin Chris alrededor.

-Lo tuyo con tu tío Nick es de película.

-Lo mío con mi tío Nick es compatibilidad de locuras.

-Ya lo puedes decir - se carcajeó - Cuando nos pidió que te llamases Nickole , sin exagerarte, estuvo una semana ROGANDO.

-Está muy loco. Siempre lo ha estado. Se quedó con mis pequeños cuando pasó todo lo de Chris. Me quiere muchísimo.

-Sí - dio un trago a su cerveza.

-Dos mujeres hermosas en el porche de mi casa. - salió Kevin

-¡Papi! - se levantó a abrazarlo - ¿Cómo estás?

-Hecho un chaval - besó su frente - Chris nos ha contado lo que pasó. Has salido a papá a pesar de todo.

-Claro que sí.

-Nicky, tu no tienes que preocuparte por el destino de esa mujer.

-No me preocupa realmente ella, me preocupa Howie.

-Lo sé. Pero no es de tu incumbencia si ella vive o muere. Nicky, no podemos controlarlo todo. No puedes controlarlo todo. Ni el dolor de Howie, ni la enfermedad que tenga esa mujer. No se te ocurra pensar en que no está tu marido para dormir contigo o voy a tener que dormir contigo en el sofá.

-Papá...- sonrió

-¡Una sonrisa!

-Papá, ¿por que hay comida familiar mañana?

-Simplemente quería estar con la familia.

-¿No hay nada especial?

-No. Os habría avisado.

Al día siguiente...

-¡Mira quien está aquí sin su marido! - la abrazó Brian al verla

-¡Tío Brian!

-¿Cómo estás? ¿Qué haces aquí sin Chris y los niños a tu alrededor?

-Me ha obligado a venir aquí y dejar de preocuparme por ellos unos días como si de verdad lo fuera hacer - sonrió

Cuando el destino está escrito (secuela)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora