A la mañana siguiente, el timbre empezó a sonar insistente a las siete.
Scott fue a abrir y Nick estaba en la puerta.
-Gracias por venir, Nick. Tengo que salir esta tarde con Nicky.
-¿Cómo está?
-Está derrotada. Anoche operaron a Chris y está muerta de miedo. Pero es que tuvo también un pequeño algo con su rubio hermoso.
-¿Qué ha pasado con Nick?
-Ayer le dijo que si su padre moría y él no estaba ahí, para él su madre está muerta.
-¡NO! ¿Cómo ha podido decirle eso a su madre? Esos niños aman a su madre.
-Creo que Christopher quiere tanto a su padre que el solo hecho de pensar en perderlo lo ha hecho sentirse así.
-Tengo que hablar con ese niño...
-Sí, creo que a ti te hará más caso. Voy a despertar a las gemelas. ¿Puedes despertar tú a los demás?
-Claro. Y hablaré con Nick.
Subió a las habitaciones y empezó a gritar:
-¡Buenos días! ¡Aquí el tío Nick! ¡Al colegio, enanos!
Kristin salió de su habitación corriendo a abrazar a su tío
-¡Tío Nick!
-Buenos días, preciosa mía - le apretó el abrazo y le besó la cabeza - Vamos, tenéis que ir a clase - la soltó - ¡Rob! ¡Nick!
-¿No puedes hablar sin gritar? - salió enfadado Robert de su habitación
-Tú y tu padre parecéis italianos con altavoz, pequeño ragazzo. A clase - fue a la puerta de Christopher - ¡Nick! ¿Estás despierto?
-¡Sí! - gritó - ¡Deja de gritar!
-Habló el tercer italiano con altavoz.
-¡También tenemos sangre irlandesa!
-Voy a entrar a tu habitación
-¡Vale!
Cuando entró a la habitación, Christopher ya se estaba vistiendo.
-¿Podemos hablar?
-¿De qué quieres hablar?
-De lo que pasó ayer con mamá.
-Tío Nick... hice llorar a mamá.
-¿Sábes que mamá ama a papá, verdad? ¿Sábes que no va a descansar hasta que papá esté bien de nuevo, verdad?
-Sí, pero me asusté mucho. Puede que no haya sido el mejor padre de el mundo, pero es mi padre.
-¿Y tú madre? Pequeño Nick, ya eres adolescente y muy inteligente. Mamá ha dado su vida por vosotros, tanto por sus hijos como por su marido. Tus primeros cinco años, te crió sola, a ti y a tus hermanos mayores, y entiendo que necesites más a tu padre por ello, pero no se vale, Nick. No se vale hacer de menos a tu madre solo porque te da miedo perder a tu padre. ¿Sábes lo triste que estará tu madre ahora? Su marido en el hospital, lejos de sus cachorros, y su rubio hermoso enfadado con ella.
-Ella tiene a su favorito. Rob la adora.
-Me estoy empezando a cansar de este tema de el favorito. Dame tu mano - le agarró la mano - Tienes cinco dedos, ¿verdad?
-Sí.
-Pongamos que te doy un golpe fuerte en los dos dedos de en medio, con la misma fuerza. ¿Cuál de los dos te va a doler más?
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Cuando el destino está escrito (secuela)
FanfictionDespués de volver a Boston, Chris y Nickole empiezan de nuevo con sus cinco hijos.
